El presidente Javier Milei volvió a hacer gala de su megalomanía este miércoles. Aseguró que si él fuera peronista, la mitad de las calles de Argentina llevarían su nombre. Fue en el marco del discurso de cierre del evento "Vientos de Cambio: Avanza la Libertad en Argentina y las Américas”, que reunió a representantes de la derecha de varios países en el Hotel Sheraton de Retiro.
"La verdad es que la foto todavía sigue siendo mala, pero la película es la mejor película de la historia", dijo textualmente el mandatario. Y luego hizo una pregunta retórica: "¿Ustedes se imaginan lo que estarían diciendo si estos logros en materia social los hubiera hecho el peronismo?"
Sin esperar respuesta, Milei se apuró a contestar: "Hoy, por lo menos el 50 por ciento de las calles de Argentina llevarían mi nombre". Y remató: "Pero claro, ¡no soy peronista!". El auditorio, compuesto por varios miembros del Gabinete, empresarios y referentes de extrema derecha de Brasil y Perú, dio un aplauso cerrado.
El antecedente: Milei había dicho la misma frase en diciembre de 2025
Esta idea de que las calles deberían llevar su nombre no es nueva en el discurso del mandatario. El 3 de diciembre de 2025, había dicho casi las mismas palabras.
“Milei antes hablaba desde los autores que había leído, ahora justifica sus políticas con la Biblia”
"Si yo hubiera sido peronista, hoy la mitad de las calles de Argentina llevarían mi nombre", aseguró en esa oportunidad, en el marco del Encuentro de Líderes organizado por el diario El Cronista en La Rural.
Y, ante las risas del canciller Pablo Quirno, remató con ironía: "Pero claro, como soy un desalmado liberal... nada".
El presidente repite así no solo los halagos que cree merecer por sus logros, sino también la recurrente comparación con el peronismo, una de sus obsesiones.
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