La reforma laboral que impulsó el Gobierno de Javier Milei, con sanción el 27 de febrero de este año, no generó todavía un impacto social positivo. De acuerdo a un sondeo de opinión pública al que tuvo acceso PERFIL, cuenta con un rechazo marcado: 6 de cada 10 se manifiesta en contra y cree que, lejos de mejorar la situación, empeorará sus condiciones laborales actuales o futuras.
El trabajo de forma cualitativa lo realizó la consultora Praxis y muestra que la sociedad percibe ganadores y perdedores con nitidez. La mayoría de los encuestados sostienen que la reforma beneficiará principalmente a las empresas, mientras que sólo una minoría cree que favorecerá a los trabajadores.
En torno al rechazo, se marca tras el análisis de 1200 casos que es “transversal a indemnizaciones, restricciones al derecho de huelga y flexibilización horaria, puntos que aparecen como los más cuestionados, con altos niveles de desacuerdo en cada dimensión evaluada. Mientras que el periodo de prueba ampliado, es el punto con mayor aceptación entre los encuestados”.
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La resistencia, marca el documento, se concentra con más fuerza en los sectores más expuestos: trabajadores en relación de dependencia y empleados públicos expresan los niveles más altos de rechazo. Mientras que informales y monotributistas muestran posiciones relativamente más permeables. A su vez, las mujeres se oponen en mayor medida que los varones.
En contacto con este medio, Eugenia Soler, directora de Praxis y politóloga, remarcó que el texto que se sancionó por amplia mayoría “abre un interrogante central: la vacancia en la representación de la clase trabajadora”. “Se trata de trabajadores con demandas nuevas, atravesadas por la aceleración de los cambios tecnológicos, que no perciben que la reforma los beneficie, pero que tampoco encuentran un canal de representación en las instituciones sindicales tradicionales, particularmente en la CGT”, explicó.
Jóvenes frente al mercado laboral: más flexibilidad, menos estabilidad
Precisamente, sobre las nuevos reclamos e intereses de la clase trabajadora, Enter Comunicación y ReyesFiladoro analizaron qué pasa entre los jóvenes argentinos entre 18 y 35 años. Fundamentalmente, qué expectativas poseen en el mercado laboral y el impacto de la IA en sus trabajos.
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La metodología combinó encuestas, focus groups y análisis digital entre septiembre y noviembre 2025, previo al debate laboral. Pero encontró distintos focos para entender el contexto del mercado laboral de sus protagonistas. Por ejemplo, exhibió que los hombres están más satisfechos que las mujeres con su situación laboral. El 63% de los hombres y el 48% de las mujeres están conformes con su trabajo.
Otro dato: si bien el 69% opina que su generación tiene más oportunidades que la de sus padres, la mitad de los consultados percibe que su situación económica se mantuvo igual o empeoró. Las mujeres valoran más que los hombres la educación, mientras que los hombres valoran más que las mujeres la autonomía (tener un emprendimiento propio) como factor de progreso.
Aunque la economía de plataformas es ampliamente utilizada por más de la mitad de los jóvenes, sólo el 16% la ve como una fuente de ingresos sostenible a largo plazo. Además, si bien el 59% utiliza apps de inteligencia artificial en su vida diaria, el 25% de los jóvenes consultados está preocupado por el impacto de la IA en su trabajo.
ML