La Casa Rosada se mantiene expectante y espera un resultado positivo que le permita al presidente Javier Milei, desde el exterior, festejar un nuevo triunfo político con la sanción de la reforma laboral. La misma, quedará pendiente de revisión en el Senado.
En el oficialismo están confiados, deslizan que tienen los votos para ratificar el proyecto pero reconocen que los números están “ajustados” en el capítulo del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) que implica un golpe a la recaudación de la Anses y pondrá los recursos de indemnizaciones en manos de “administradoras privadas”.
Pese a la queja del bloque Unidos, el FAL se encamina a no sufrir alteraciones. “Está todo encaminado, pero no contamos ‘victoria’ hasta que no se vote”, confió una fuente al tanto de las negociaciones ante PERFIL.
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“Nuestro desafío es mantener los 136 votos”, explicó una fuente oficialista. En concreto se trata de los votos que obtuvo La Libertad Avanza (LLA) para ratificar el plan de labor parlamentaria y dicha votación fijó un parámetro para el resto de la sesión.
A contrarreloj
El dispositivo político desplegado por el Gobierno y que se instaló desde este miércoles en el Congreso, activó negociaciones frenéticas sobre todo con los mandatarios peronistas del norte, Gustavo Sáenz, Osvaldo Jaldo, Hugo Passslaqcua, y Raúl Jalil. En dicho despliegue del Gobierno interactúan el ministro del Interior, Diego Santilli, el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt y Eduardo “Lule” Menem, quienes desde el despacho de Martín Menem, negocian contrarreloj y hacen los números de la votación.
Otra de las dudas pasan por el último capítulo de la ley, el que deroga los estatutos, que podría quedarse sin quórum por tratarse del último, el Capítulo 26. Algunas voces señalan que la derogación de los estatutos es autoría de Federico Sturzenegger. Pero efectividad del equipo político prometiendo recursos en las provincias blindaría todos los capítulos de la ley.
A su vez, en la Casa Rosada mantienen hermetismo y reserva acerca de la presencia de la secretaria general, Karina Milei, del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Más allá del misterio, Karina no acompañó a su hermano a su viaje a Washington para monitorear el desarrollo de las conversaciones y el operativo de seguridad. Por ello, resulta casi imposible pensar que Karina no estará en Diputados para coronar un triunfo que en la Casa Rosada estiman clave para el despegue económico definitivo.
En ese marco, la Casa Rosada se apresta a acelerar el trabajo legislativo, con el objetivo de tener la reforma laboral ratificada en el Senado para el próximo 27 de febrero, al límite de la finalización del periodo extraordinario de sesiones. En las comisiones del Senado se acelerará el trabajo para llegar al último viernes del mes con todo listo.
Mientras tanto este viernes por la madrugada, Milei y la Casa Rosada se encaminan a una celebración.