PROTAGONISTAS
Emprendedora literaria

Mallory Craig-Kuhn es una escritora que hizo de la ciencia ficción, un libro y una editorial

Nació en Estados Unidos pero hizo de Buenos Aires su casa. Mallory Craig-Kuhn combinó ciencia ficción con ternura en un libro que tuvo mucha repercursión. También edita "literatura extraña".

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Mallory Craig-Kuhn es norteramerica, se instaló en Argentina e hizo de la ciencia ficción,un libro, una editorial, y un programa online | GTZA.MCK

Mallory Craig-Khun es escritora y traductora, nació en Estados Unidos pero se instaló en Argentina donde abrió una editorial de, como dice ella, “literatura extraña”. Publicó un libro que combinó ciencia ficción y ternura que tuvo mucha repercusión; también Triángulo satelital, tiene un programa dedicado a ese género.

Yayoi Kusama fue una artista convocante hasta el final de su vida.

Estos son años saludables para la ciencia ficción argentina. Hacer una enumeración pormenorizada llevaría un buen rato, como también lo llevaría el intento de describir las fronteras y las posibilidades de ese conjunto de narrativas que hacen a la ciencia ficción contemporánea. Lo cierto es que, desde ya algunos años, la voz de Mallory Craig-Kuhn forma parte del ecosistema de producción y reflexión que contribuye a su expansión. Desde su obra, en la que destaca la saga del Divino Neón, hasta su participación en espacios orientados a la divulgación, como el ciclo Triángulo Satelital, junto a Juan Francisco Moretti, o la convención Encuentro Cercano en la Biblioteca Popular Ansible, junto a Carles Ros Mas, o el ensayo Ciencia Ficción y Ternura, editado por La Libre.

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Mallory Craig-Kuhn con su equipo del ciclo Triángulo satelital.

Ese último texto circuló bastante. Es breve y acerca una tesis poderosa, heredada de la Teoría de la bolsa de la ficción, de Ursula K. Le Guin: la narrativa de los héroes no es, necesariamente, la única manera de contar una historia. También se pueden recolectar objetos, imágenes, ideas o frases que se encuentran en el camino. A la lanza, responder con un recipiente cóncavo. De tan certera, la idea parece obvia, pero argumentar en su favor es ir un poco en contra de la corriente que el mercado suele preferir. Algo en estas reivindicaciones marca un pulso de época, que es acompañado por textos y formas de entender la literatura y el cine.

"En la ciencia, uno constantemente está imaginando", dijo el físico nuclear Fernando Arenas.

"Me interesan los afectos y las motivaciones dentro de los textos", dice Mallory Craig-Kuhn en diálogo con PERFIL. "El clásico 'camino del héroe' —esto de vencer, hacerse valer y usar la violencia por sobre los demás— es una forma narrativa que funciona históricamente, pero no es la única. Estoy retomando diferentes formas narrativas dentro de la ciencia ficción que tienen que ver con la sensibilidad, la entrega, los afectos y el trabajo en comunidad".

La ciencia ficción es un género con militancia.

—¿Y qué entendés por ternura?

—Entiendo la ternura más allá de esa reacción pasiva que nos produce algo tierno (el efecto "Gatito de Shrek"). Lo que me interesa es qué hacemos con eso: qué decisiones tomamos cuando reconocemos la vulnerabilidad en otro ser. Para acompañar y cuidar, tenemos que demostrar nuestra propia vulnerabilidad; dejar en claro que lo que le pasa al otro nos afecta y nos conmueve para poder actuar según sus necesidades. Hay algo muy poderoso en ese trabajo de tomar decisiones en comunidad. Lo no predecible es lo más interesante en una ficción.

¿La ciencia ficción ya no anticipa el futuro?

El ensayo de Craig-Kuhn se inserta en un trabajo más amplio sobre tiempo, sexo, muerte y lo punk, próximo a editarse en inglés en Estados Unidos. Allí no propone un nuevo género literario, “ya que la ciencia ficción está llena de obras punk, sino nuevas formas de lectura -dice Mallory- la ternura es una búsqueda, es un trabajo activo y una decisión que tomamos, y me interesa seguir descubriendo textos que funcionen en torno a ella".

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La dupla de Encuentros Cercanos: Mallory Craig-Kuhn y Carles Ros Mas.

Un síntoma de salud de la ciencia ficción es la cantidad de espacios, académicos y de divulgación donde se discute el género. Existe una línea fronteriza que permitiría vincular a esas narrativas con otras, separándolas de las presuntamente realistas. Es prudente tomar con pinzas esa presunción, ya que justamente una de las problemáticas centrales a la hora de pensar la mímesis (esto es, la imitación del mundo y su verosimilitud) tiene que ver con preguntarse a qué se parece, cómo se ve, cuáles son las fronteras de esa realidad que se imita. Es en ese marco que se vuelve útil la división entre literaturas miméticas y no miméticas. Aunque sea como punto de partida. “La literatura no mimética (ciencia ficción, fantasía) nos obliga a la entrega, dice Mallory Craig-Kuhn. Al abrir un libro de este tipo, aceptamos de entrada que ese mundo no funciona como el nuestro. Al principio nos resulta incómodo, no entendemos qué está pasando, pero nos entregamos a ese texto; el propio mundo te va a ir mostrando cómo funciona”.

¿El futuro de la ciencia ficción es un "no future"?

—¿Qué dirías que puede aportarle a un lector la ciencia ficción?

—Me parece un gran ejercicio relajarnos y aceptar que, al menos durante un rato de lectura, no sabemos todo y que el mundo podría funcionar de otra manera. Estamos encerrados en la idea de que este sistema político, económico y social es el único posible (como en su momento parecía inquebrantable el derecho divino de los reyes).Frente a esa imposibilidad de imaginar otro mundo, la ciencia ficción funciona como un arenero donde podemos ensayar otras realidades, tirar ideas y vivir situaciones que nos hagan sentir cosas distintas.

El escritor argentino Michel Nieva o la emergencia del gaucho cyberpunk.

—Con estas consideraciones, inauguraste Güird, tu propia editorial, junto a Sebastián Vera y Ana Caram, los libreros de Magia Libros; contame de qué va.

—¡Sí! Reeditamos El Gusano, novela Luis Carlos Barragán Castro. El punto de partida es que en Argentina a veces en el género se respira un aire de "círculo exclusivo" (con voces solemnes, muy establecidas y de mucha profundidad teórica), que está buenísimo, pero no es lo único. Nosotros queremos sacudir un poco eso. Queremos intervenir ese cartel de "Circule con cuidado, hombres trabajando" por uno que diga: "Circulen a lo loco: mujeres, disidencias y entes trabajando". Nos interesa lo pop, lo delirante, lo no lineal y abrir el abanico para dar lugar a la multiplicidad de voces y estilos dentro de la ficción especulativa.

La Pampa como escenario de la ciencia ficción argentina.

—¿Y en qué están trabajando?

—Ahora en una Colección sobre El Rey de Amarillo: Textos clásicos (Chambers, Bierce, vinculados a Lovecraft y True Detective) sumados a cuentos nuevos de autores locales argentinos inspirados en esa mitología. Además, estamos trabajando en otro libro de Luis Carlos Barragán para aportar nuestra perspectiva de la ciencia ficción desde la región, analizando cómo se desarrolla el género acá frente a la mirada hegemónica.