Controlar los niveles de azúcar en sangre es un objetivo central para muchas personas, especialmente para quienes buscan prevenir o manejar la diabetes.
Diversos estudios y especialistas de salud, concuerdan que pequeñas secciones pueden contribuir a evitar picos, y caídas de glucosa y mantener la energía estable.
Una de las recomendaciones de los nutricionistas es la realización de ejercicio ligero después de comer.
Una caminata breve disminuye los niveles de glucosa, en adultos jóvenes.
Por otro lado, el consumo de agua en las comidas, se trata de otro hábito de apoyo relevante para el equilibrio glucémico.
Además, la hidratación ayuda a los riñones a eliminar los excesos de glucosa en el torrente sanguíneo.
Al terminar la comida, los especialistas sugieren incorporar algunos alimentos claves en el control de azúcar en sangre, como por ejemplo, una fibra o una fruta para finalizar.
La fibra presente en estos alimento ayuda a ralentizar la absorción de los carbohidratos ingeridos, lo que previene incrementos bruscos de azúcar en sangre.
Por último, y como recomendación general los expertos agregan que mantener una vida activa, con al menos 50 minutos de ejercicio cardiovascular y de resistencia tres días a la semana, de la mano de limitar el tiempo sedentario frente a las pantallas, es fundamental para llevar adelante una vida más plena y saludable.