El insecto volador conocido como mosca negra o jején, puede provocar dolorosas lesiones en la piel, por eso, se recomienda prestar atención.
¿De qué se trata este bicho? es un pequeño insecto que se encuentra principalmente en zonas cercanas a ríos, arroyos y cursos de agua, donde las condiciones ambientales favorecen su reproducción, y a diferencia del mosquito, el barigüí no pica, sino que muerde la piel, cortándola con pequeñas garras para alimentarse de la sangre que brota de la herida.
La mordedura de este insecto puede ocasionar dolor, enrojecimiento, hinchazón y picazón intensa. En algunas personas incluso puede generar reacciones alérgicas con inflamación, fiebre o ardor en la piel.
Además, suele dejar manchas rojas y heridas costrosas que tardan varios días en desaparecer.
En ese contexto, se recomienda no rascarse para evitar infecciones producto de patógenos que la persona pudiera tener en las manos o las uñas.