La inteligencia artificial alcanzó un nuevo hito en su evolución: por primera vez, modelos de IA lograron la máxima calificación en la Olimpiada Internacional de Matemática (OIM), uno de los certámenes más exigentes del mundo para estudiantes preuniversitarios. El logro se produjo en la edición 2026 del concurso, celebrada en Shanghái, donde dos sistemas desarrollados por empresas chinas resolvieron correctamente todos los problemas del examen.
Los modelos fueron desarrollados por Huawei y Xiaohongshu (empresa propietaria de la red social RedNote). Ambos obtuvieron el 100% de los puntos posibles bajo el mismo sistema oficial de evaluación utilizado para calificar a los participantes humanos.
La Olimpiada Internacional de Matemática reúne cada año a estudiantes menores de 20 años de decenas de países para resolver seis problemas de altísima complejidad en áreas como álgebra, geometría, teoría de números y combinatoria.
En la edición 2026 participaron 666 competidores y apenas siete consiguieron la puntuación perfecta. Ahora, por primera vez, dos modelos de inteligencia artificial igualaron esa marca.
Las compañías no tuvieron acceso anticipado a las consignas. Según el procedimiento establecido, recibieron los problemas una vez que los estudiantes finalizaron el examen y debieron entregar las respuestas dentro del plazo fijado por la organización.
De esa manera, el desempeño de la IA fue medido en condiciones comparables a las de los concursantes humanos, aunque sin competir directamente durante la prueba oficial.
Un avance que se aceleró en pocos años
El resultado refleja la velocidad con la que evolucionan los modelos de inteligencia artificial en tareas de razonamiento complejo.
En 2024, los sistemas más avanzados apenas alcanzaban un rendimiento equivalente a una medalla de plata en la OIM. Un año después, modelos desarrollados por Google y OpenAI lograron un desempeño de nivel medalla de oro, aunque sin obtener el puntaje perfecto. En 2026, los modelos de Huawei y Xiaohongshu consiguieron igualar por primera vez la máxima calificación alcanzada por los mejores competidores humanos.
Especialistas consideran que este avance demuestra el creciente potencial de la inteligencia artificial para resolver problemas que requieren creatividad, razonamiento abstracto y demostraciones matemáticas, capacidades que hasta hace poco se consideraban una ventaja exclusivamente humana.
Sin embargo, los expertos también señalan que la OIM evalúa un tipo muy específico de razonamiento y que el desempeño sobresaliente en este tipo de pruebas no implica necesariamente que la inteligencia artificial haya alcanzado una inteligencia general comparable con la de las personas. Aun así, el resultado marca un nuevo punto de referencia en la carrera por desarrollar sistemas capaces de resolver problemas cada vez más complejos.