Un informe de la ONU, revela que los jóvenes están experimentando niveles de infelicidad, ansiedad y aislamiento social. Los expertos aseguran que esto tendrá graves consecuencias económicas y sociales en el futuro.
La investigación revela varios factores que contribuyeron a la creciente crisis de salud mental entre los jóvenes.
Como el auge de plataformas digitales que redujo la interacción en persona, afectando de forma negativa el bienestar emocional.
Muchos jóvenes enfrentan empleos precarios, bajos salarios y dificultades para acceder a vivienda propia, lo que genera una sensación de incertidumbre sobre el futuro.
Los especialistas agregan que un gran número de adolescentes con problemas de salud mental podría abandonar la escuela o el mercado laboral, reduciendo la productividad y afectando el crecimiento económico de los países.
Ante este escenario preocupante, la ONU encargó más investigaciones para analizar si este fenómeno se replica en otras regiones del mundo. Los expertos coincidieron en que es necesario replantear las políticas de salud mental y regulación de redes sociales para reducir el impacto en las nuevas generaciones.