Investigadores de Brasil apuestan al despliegue de insectos Aedes aegypti inyectados con la bacteria Wolbachia. La medida resultó eficaz contra la epidemia de dengue, pero que muestra sus límites para extenderse por todo el país.
El método consiste en liberar estos insectos en zonas urbanas, donde en cuestión de meses sustituyen por transmisión generacional a aquellos que contagian dengue. "Estamos en un momento decisivo para lograr expandirnos en Brasil", señaló Luciano Moreira, un reputado entomólogo.
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Pese a que la técnica funciona en 15 países, en ninguno protegió a tantas personas como Brasil desde que el investigador empezó a probar el sistema en 2011. Sin embargo, en un país que sufrió una crisis sanitaria que quebró récords de mortalidad por infección de dengues, aún quedan 207 millones de ciudadanos por cubrir.
La biofábrica donde las hembras pueden dar millones de huevos por semana
Este tipo de insectos se encuentran en una biofábrica de Curitiba, al sur del país. Inaugurada en 2025 por el instituto Fiocruz y la ONG internacional World Mosquito Program (WMP), cuenta con una calefacción regulada a gusto de los mosquitos, encerrados en grandes jaulas de tela traslúcida.

La sala huele a sangre caliente de caballo y agua de azúcar. Las hembras pueden dar a cien millones de huevos semana infectados con Wolbachia, que se transmite a las crías y entre ellas.
Embalados en cápsulas, los huevos se despachan a centros municipales, donde los eclosionan y liberan. En dos ciudades con estudios científicos sobre el método los resultados fueron espectaculares: Niterói mantuvo caídas del 89% en las infecciones del dengue, mientras que Campo Grande un 63%.
No obstante, la cura no avanza más rápido que la enfermedad. Moreira alerta que el cambio climático "aumenta la diseminación del virus", principalmente en el "sur del país, que era antes era mucho más frío".
Aunque el gobierno de Lula da Silva reconoció el método como una medida de salud pública, los tiempos y las finanzas del Estado no van a la par de la procreación de mosquitos. En este sentido, la fábrica se vio obligada a reducir la producción por la demanda no era alta.
Según la bióloga Ludimila Raupp, hay "urgencia" en expandir el sistema para luchar contra el dengue en Brasil. Pero ampliar la cobertura nacional "no es fácil" y cita el caso de Rio de Janeiro donde la implementación presentó "grandes fallas" y una "descoordinación institucional".
Desafios técnicos, operaciones y financieros
Para el ministro de Salud de Brasil, Alexandre Padilha, la expansión del método presenta desafíos "técnicos, operacionales, logísticos y financieros". Sin embargo, defiende los avances: solo en 2026 este se implementará en 54 municipios, para totalizar 70 a finales de año.

En ese sentido, Moreira explica que la técnica demora unos dos años para mostrar resultados y avisa que no es una formula "mágica", sino una estrategia "complementaria" a otras como la vacuna.
Los insectos de Curitiba descienden de Aedes aegypti inoculados con Wolbachia casi dos décadas atrás en Australia. El equipo que integraba Moreira descubrió en 2008 que esa bacteria bloquea el dengue, el zika y chikunguña.