SALUD
Hallazgo científico

El escudo oculto del corazón: descubren una red de neuronas propia que evita el colapso bajo tensión extrema

Un estudio de la Universidad de Yale reveló una red neuronal diseñada para mantener los latidos a salvo en situaciones extremas. En paralelo, la neurología dio otro salto histórico para que los medicamentos contra el Alzheimer logren entrar al sistema nervioso.

Día Mundial del corazón
Día Mundial del corazón | Freepick

El corazón guarda un secreto que parece sacado de un guión de ciencia ficción: tiene su propio "mini cerebro". Un equipo de científicos acaba de descubrir que este órgano vital no es solo un músculo que bombea sangre, sino que cuenta con una red neuronal exclusiva, diseñada específicamente para proteger los latidos y evitar un colapso cuando el cuerpo atraviesa situaciones de estrés físico o psicológico extremo.

El hallazgo llegó de la mano de los neurocientíficos de la Universidad de Yale y se publicó en la reconocida revista Cell. Los investigadores encontraron que esta especie de “puesto de mando periférico” está escondido en el tejido de grasa que recubre al corazón. Su única función es mantener una línea directa y constante con la cabeza para regular el ritmo cardíaco y garantizar la supervivencia en momentos críticos.

Descubren que el corazón tiene un pequeño cerebro que lo protege del estrés 23072026
Imagen de lámina de luz de un corazón - Universidad de Yale

Encontrar este circuito no fue nada fácil, básicamente porque estas neuronas son súper escasas y representan apenas el 0,01% de las células del tejido. El investigador Rui Chang le explicó a la revista Nature que tuvieron que modificar genéticamente a un grupo de ratones para poder marcar, secuenciar y sacarle fotos en alta resolución a este minúsculo sistema nervioso.

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Si bien el ensayo principal se hizo en ratones, los científicos ya encontraron marcadores genéticos idénticos en humanos. Si se termina de confirmar, esta red neuronal podría cambiar para siempre la forma en que la medicina trata los infartos, las arritmias y la insuficiencia cardíaca, abriendo la puerta a terapias de recuperación que no dependan exclusivamente de los medicamentos tradicionales.

Mientras en Estados Unidos analizaban este escudo neuronal en el pecho, la ciencia también logró destrabar uno de los grandes enigmas del cerebro central. En medio de los festejos por el hallazgo, un equipo de especialistas presentó en Londres una llave maestra para atacar el Alzheimer, logrando por primera vez utilizar remedios de forma segura dentro del sistema nervioso.

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La barrera rota y la esperanza contra la demencia

El gran drama histórico para tratar el Alzheimer es que el cerebro es una bóveda casi impenetrable. Para cuidarnos de las toxinas, el cuerpo usa la barrera hematoencefálica, un muro natural que termina bloqueando el 95% de los remedios diseñados para tratar la demencia. Hay cientos de fármacos que funcionan perfecto en el laboratorio, pero rebotan y nunca llegan a las neuronas que tienen que curar.

Para romper esa pared de una vez por todas, el científico Ryan Watts presentó en el congreso mundial AAIC de Londres una plataforma tecnológica revolucionaria. Su equipo descubrió que pueden usar una proteína (el receptor de transferrina) como si fuera una cerradura secreta para pasar anticuerpos y terapias genéticas directo desde la sangre hasta el cerebro sin que el cuerpo los rechace.

De hecho, el neurólogo argentino Alejandro Andersson, que viajó a la capital británica para escuchar la presentación, explicó a Noticias Argentinas por qué esto cambia las reglas del juego de la medicina. "Ya no alcanza con descubrir una buena molécula, hay que lograr que llegue al lugar correcto", señaló el director del Instituto de Neurología Buenos Aires (INBA). Con este atajo biológico, los laboratorios ahora prueban dos tratamientos en simultáneo para limpiar la basura del cerebro y frenar de lleno el deterioro cognitivo.

TC/MSS