En el ámbito de la medicina preventiva, la medición del peso corporal y el Índice de Masa Corporal (IMC) comenzaron a ceder terreno ante la importancia de la distribución de la grasa en el organismo. Un estudio reciente demostró que la realización de una ecografía simple en el abdomen funciona como una herramienta eficaz, accesible y de bajo costo para detectar de manera precoz el riesgo de padecer prediabetes y diabetes tipo 2. Los especialistas destacan este avance debido a que permite anticipar complicaciones metabólicas que las balanzas tradicionales no logran reflejar.
Enfermedades respiratorias en otoño: las señales que indican que un resfrío puede ser algo más serio
En qué consiste la prueba del espesor abdominal
La investigación fue desarrollada por el departamento de Endocrinología y Nutrición de la Clínica Universidad de Navarra y publicada en la revista científica Journal of Diabetes and Its Complications. Para el estudio se analizó a 103 pacientes adultos mediante el uso de ecografías, un método de diagnóstico no invasivo y libre de radiación.
El procedimiento médico consistió en medir de manera precisa el espesor de la grasa subcutánea localizada exactamente uno o dos centímetros por encima del ombligo. Los resultados del informe técnico revelaron datos determinantes sobre el tejido adiposo:
- Las personas que registraron un espesor de grasa abdominal superior a los 1,8 centímetros mostraron una probabilidad claramente mayor de padecer prediabetes o diabetes tipo 2.
- Este mismo grupo de pacientes presentó valores significativamente más elevados en parámetros clave como la presión arterial sistólica, la insulina, los triglicéridos y la creatinina.
133 nuevos casos de intoxicación por monóxido de carbono: cómo prevenirlo
El avance silencioso de la diabetes en la Argentina
La diabetes tipo 2 representa entre el 80% y el 90% de los casos totales diagnosticados a nivel global. En la Argentina, los datos de la 4.ª Encuesta Nacional de Factores de Riesgo exponen una situación epidemiológica compleja: uno de cada diez adultos tiene diabetes o glucemia elevada en el país. Esta estadística refleja un crecimiento superior al 50% desde el año 2005 y esconde una problemática severa: cerca de la mitad de las personas que conviven con la enfermedad lo desconoce debido a que la patología avanza sin presentar síntomas en sus etapas iniciales.

Ante este escenario, los comités médicos insisten en la necesidad de realizar controles de rutina a partir de los 35 años. En el caso de personas que presentan sobrepeso, obesidad o factores de riesgo asociados, los chequeos deben iniciarse antes de esa edad para permitir una intervención médica oportuna. Los especialistas aclaran que este nuevo hallazgo ecográfico no reemplaza a los análisis de laboratorio habituales, sino que aporta un indicador clínico más preciso, recordando que la prevención principal sigue sustentada en mantener un peso saludable, realizar actividad física y sostener una alimentación equilibrada.
API