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Psicología en los eSports: los gamers también entrenan sus mentes

Tomás Lifschitz, psicólogo argentino que trabaja con equipos de eSports, dialogó con PERFIL sobre la psicología aplicada a los profesionales de los videojuegos.

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Los eSports ya no son un “mundo nuevo”. Tanto en Argentina como en el resto del planeta están instalados como cualquier otro deporte y su desarrollo es constante. En ese marco, los equipos intentan darle a sus jugadores todas las herramientas necesarias para desarrollar su potencial. Y la psicología y el cuidado de la salud mental no son una excepción. 

A sus 25 años, Tomás Lifschitz, Licenciado en Psicología, es pionero en Argentina en introducir la psicología en los eSports y su experiencia marca un camino a seguir. Autor del libro Game On: Entrená tu mente y mejorá tu rendimiento en los eSports, el primero en su tipo en el mundo, dialogó con PERFIL para explicar la importancia de sumar profesionales de la psicología a los eSports.  

 

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Tomás Lifschitz, psicólogo argentino expero en eSports

 

-¿En qué momento decidiste llevar la psicología a los eSports?

-Después de terminar la carrera hice una especialización en Psicología Deportiva en la UBA. Siempre me quise dedicar en parte a la clínica y en parte a lo deportivo. En ese proceso, jugando con amigos y gente conocida, me di cuenta que los eSports eran una vertiente en la que se podía trabajar y que había un público y un lugar de deportes que no estaba muy explotado. Éramos muy pocos los psicólogos que trabajábamos con eSports e incluso empecé a leer y a buscar información y no había mucha. Así fue como inicié. 

-¿Eras gamer antes de ser psicólogo?

-No me gustan los estereotipos en ningún lado. Simplemente juego con amigos, para pasar el tiempo y como un momento de disfrute. Después del colegio jugaba un rato y de manera relajada. Pero en esos espacios fue que me di cuenta con amigos que jugaban en niveles tácticos y técnicos muy parecidos que lo mental marcaba la diferencia

 

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-¿Qué respuestas tuviste cuando dijiste “quiero llevar la psicología a los eSports”?

-Hubo de todo. Profesores muy reacios a la idea de que los videojuegos y los eSports son considerados deportes pero también otros que estuvieron a favor y que me dijeron que un futuro les gustaría insertarse en este nuevo mundo. Que en realidad no es nuevo pero lo sigo diciendo así porque algunos lo consideran así. Ahí es cuando uno tiene que ser insistente con lo disruptivo y tiene que entender en qué lugar está para ser contemplativo con el otro. El mundo avanza mucho más rápido de lo que nosotros somos capaces de asimilarlo y adaptarnos a eso. Y a los profesores les pasa lo mismo como a cualquiera en la vida en general. 

-¿Cómo es el trabajo con los jugadores y equipos de eSports?

-Depende mucho del equipo que viene a requerir los servicios y qué juego entrenan. No es lo mismo el FIFA 1vs1 que 2vs2 que Counter Strike o League of Legends o lo que sea. Hay que tener en cuenta todas esas cosas para entender qué variables influyen y de qué manera. Lo ideal es trabajar de manera individual y también grupal. Porque están relacionadas mutuamente. Cada persona forma el grupo y el objetivo es que se conviertan en equipo pero a la vez lo que le pasa a cada persona repercute en el equipo. Están relacionadas ambas. 

Game On, el libro sobre psicología y eSports que escribió Tomás

-¿Es muy distinto al trabajo con un “deporte tradicional”? 

-Las habilidades o variables psicológicas en un punto son parecidas. Por ejemplo la confianza, la comunicación, la tolerancia a la frustración, el manejo de los pensamientos y los miedos que tienen los jugadores. Lo que termina modificando cada una es la intensidad y pasa lo mismo en los deportes. No es lo mismo la manera en la que se van a dar las cosas en tiro con arco que en fútbol o en el tenis. Como los eSports se ve como que “solamente es apretar botones”, que en un punto es verdad, no se ve que hay todo un entrenamiento en ese “apretar botones”. No es jugar por jugar sino de qué manera nos preparamos para jugar. Hay que entender que hay algunos equipos que entrenan seis horas por día y pueden jugar en un mismo día dos torneos distintos. O varias partidas de un mismo torneo y es ahí cuando deja de ser “apretar botones”. Es lo mismo que cuando una persona dice que el fútbol es solo patear una pelota, cosa que es verdad, pero hay un montón de cosas atrás de cómo patear esa pelota.  

-¿Y encontrás similitudes?

-En muchas cosas se parecen mucho. Si hablamos a nivel de enfoque y atención se parece a lo que es tiro con arco. Pero a nivel comunicación creemos que no hay ningún deporte que use los auriculares pero en Fórmula 1 están todo el tiempo relacionándose así. Hay que entender esas similitudes y diferencias entre los deportes y los eSports. 

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-Una vez que decidiste trabajar en este campo. ¿Fuiste a buscar a los equipos o ellos te llamaron?

-Hace varios años me llegó un contacto para empezar a trabajar en los eSports y de ahí fue una montaña rusa en parte. Empecé a trabajar con jugadores y equipos, de repente me llamaron para hacer notas en medios y también la posibilidad de escribir Game On. En un momento dentro de la escena uno se empieza a hacer conocido entre los jugadores y equipos. En el 2020 estuve trabajando con River Plate Gaming, hace unas semanas comencé con Jox, un equipo de Counter Strike, y así se va dando. También con dos colegas armamos Up mind eSports psychology que lo ampliamos porque no solo abarca psicólogos sino que la idea es darle servicios a los equipos con profesionales que trabajen de forma integral. Actualmente estamos con seis equipos de Argentina y la idea es poder ampliarnos. Estamos con entrevistas en España y México y buscamos seguir creciendo. 

-Cuando empiezan a trabajar con jugadores y equipos, ¿cómo los reciben?

-En general suele ser muy bien tomado y se entiende que es un proceso. Que no es de un día para el otro y que no hay soluciones mágicas. Que no es que porque el psicólogo trabajó una vez y se ganó ya se hizo todo o por el contrario, que se trabajó y se perdió y entonces es perjudicial para los jugadores. En la preparación psicológica, el fin es desarrollar el potencial del deportistas y eso requiere una planificación y un trabajo interdisciplinarios. Por eso se habla de un entrenamiento psicológico. Es una práctica que nos lleva a mejorar día a día sin dejar de lado todo el resto de lo que se aprendió y se desarrolla como las habilidades técnicas. 

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-¿La entrada de la psicología a los eSports es mejor recibida que en los “deportes tradicionales” 

-Creo que sí. Obviamente que hay algunos que lo miran de reojo, no están cómodos o no están seguros sobre el rol del psicólogo porque nunca trabajaron con uno. Pero cuando uno se incorpora empiezan a encontrarle la utilidad y preguntan si va a estar en todos los entrenamientos y qué se va a hacer. Si tomamos el tiempo desde que la psicología entró a los deportes en general y se compara con la experiencia en los eSports, estos los adoptaron mucho más rápido entonces existe menos prejuicio desde ese lado. Y eso es clave para seguir creciendo y se le dé valor a lo mental. Hay muchos jugadores que después de perder dicen que les faltó concentración o confianza. Y también hay entrenadores que no quieren psicólogos porque ellos son los psicólogos del equipo. Depende de cada uno y cómo quieren trabajar. 

-Más allá de lo deportivo, ¿cómo se acompaña a los jugadores, que en muchos casos son muy jóvenes, desde lo humano?

-Se toma el rol del psicólogo para desarrollar las capacidades pero también para acompañar al jugador desde lo personal. Dejar afuera el ganar por ganar. Pasa mucho también que hay muchos jugadores que se retiran jóvenes a causa de la cantidad de torneos y partidas que terminan jugando. El descanso se llama “entrenamiento invisible” porque también es necesario. Jugar más no significa jugar mejor. Por eso un entrenamiento requiere planificación y no solo jugar por jugar. La idea es que el jugador no llegue al Burn Out, un término muy asociado a lo laboral pero que también está en los deportes, y que ya no puedan seguir por estar quemados.

aj / ds