CORONAVIRUS
Pandemia de coronavirus

Las ocho vacunas contra el covid-19 que se están probando en humanos

La OMS asegura que hay cien candidatas y dos ya se encuentran en la segunda fase de evaluación. Farmacéuticas apuestan a tener novedades para comienzos de 2021.

vacuna coronavirus
Un voluntario recibe la primera dosis de una vacuna candidata en Maryland, Estados Unidos | Gza: Pfizer

Científicos alrededor del mundo trabajan a contra reloj para hallar una vacuna segura y efectiva contra el coronavirus, lo que permitiría frenar el avance de la pandemia que ya causó la muerte de 250 mil personas alrededor del mundo. Existen cien vacunas candidatas, según la última lista publicada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y ocho ya se están probando en humanos. ¿Cuáles son las formulaciones más avanzadas?

Hay dos vacunas que se encuentran en fase II (pruebas en cientos de personas) del proceso clínico. La primera fue desarrollada por la empresa CanSino Biologics Inc. y el Instituto de Biotecnología de Beijing (China). En este caso, se trata de una vacuna de tipo de vector viral replicativo que utiliza un adenovirus como vehículo para introducir material genético en el núcleo de una célula y así activar el sistema inmune para que responda contra el SARS-CoV-2. 

La segunda candidata pertenece al Instituto Nacional para las Alergias y las Enfermedades Infecciosas (NIAID) en los Estados Unidos junto a la empresa Moderna Therapeutics. Esta vacuna está basada en un ARN (ácido ribonucleico) mensajero. Requiere inyectar un pequeño segmento del código genético del virus, que los científicos lograron crear en el laboratorio, y se espera que éste provoque una respuesta del sistema inmune para combatir la infección.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite


Las otras seis que están en investigación clínica (fase I y II) son desarrolladas por: el Instituto de Productos Biológicos Wuhan (China), el Instituto de Productos Biológicos de Beijing (China), la biofarmacéutica china Sinovac Biotech, la farmacéutica estadounidense Inovio Pharmaceuticals Inc., la Universidad de Oxford (Reino Unido) y el laboratorio alemán BioNTech junto a la biofarmacéutica Pfizer. De hecho, estas dos últimas compañías anunciaron que luego de haber comenzado sus estudios en Europa, recibieron la aprobación de la FDA (la agencia regulatoria de Estados Unidos) para comenzar los ensayos clínicos en dicho país. 

“En el estudio de Fase I/II que acaba de dar comienzo en los Estados Unidos, estamos buscando información acerca de la seguridad, inmunogenicidad, tolerabilidad y dosificación adecuada de nuestra vacuna candidata basada en ARN mensajero. Para eso iniciamos el estudio en un grupo de voluntarios sanos de 18 años en adelante e inicialmente hasta los 55 años, y después entre los 65 y 85 años”, explicó el médico argentino Alejandro Cané, jefe de Estudios Científicos y Médicos de Pfizer para América Latina.  “Anticipando resultados positivos, estamos trabajando para asegurar un suministro global tan pronto la vacuna sea aprobada”, agregó.

Cuánto falta para tener una vacuna efectiva contra el coronavirus

Un avance en el camino por desarrollar una vacuna segura y efectiva lo dio este miércoles 6 la biofarmacéutica china Sinovac Biotech al publicar en la revista Science los resultados de su estudio preclínico que mostró efectividad de la formulación en animales. “El estudio muestra que nuestra vacuna inactivada indujo anticuerpos neutralizantes específicos del SARS-CoV-2 en ratones, ratas y primates no humanos, específicamente en monos Rhesus”, sostuvo Weidong Yin, Presidente y CEO de la compañía. 

El trabajo de Sinovac para desarrollar una vacuna contra covid-19 comenzó en enero de 2020 en asociación con los principales institutos de investigación académica en China. La compañía recibió la aprobación en abril para realizar estudios de fase I / II sobre su vacuna inactivada. "Nuestros resultados preclínicos sugieren un camino a seguir para el desarrollo clínico de una vacuna contra el SARS-CoV-2 para uso en humanos. Al comenzar nuestras pruebas, también aceleraremos el progreso de nuestra investigación para apoyar la lucha mundial contra covid-19”, manifestó Yin.

La vacuna contra el coronavirus fue desestimada en 2002

Otra de las farmacéuticas que anunció una opción de vacuna para covid-19, en este caso en colaboración con el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos es Janssen, de Johnson & Johnson. La compañía espera iniciar los estudios clínicos de Fase 1 en seres humanos a más tardar en septiembre de 2020 en Estados Unidos y Europa y aumentó s,u capacidad de producción con el objetivo de proporcionar un suministro de más de mil millones de dosis de la vacuna a nivel mundial. Además, asegura que los primeros lotes de vacuna para Covid-19 podrían estar disponibles para su autorización y uso de emergencia a comienzos de 2021. 

“Janssen tiene una larga historia de desarrollo de líneas celulares y tecnologías para fabricar la vacuna contra el Ébola y otras enfermedades, la misma tecnología que se está aplicando en la vacuna para el coronavirus. Básicamente es un vacuna por vector, se usa un vector que en este caso es una adenovirus alterado genéticamente para que no genere ningún tipo de respuesta indeseada y funciona como carrier o transportador al cual se le insertan agentes que funcionan como antígenos que generan inmunidad que son específicamente para coronavirus. Es un modo inicialmente seguro de desarrollar una vacuna eficaz”, le dijo a Perfil.com Leandro Aldunate, director médico regional para enfermedades infecciosas, metabólicas, e hipertensión pulmonar de Janssen Latinoamérica.

Esta semana el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que su país tendrá una vacuna contra el coronavirus "antes de que acabe el año" en declaraciones a la cadena FOX. Sin embargo, la OMS no espera que haya una vacuna disponible hasta dentro de 12 a 18 meses y algunos expertos alertan que recortar los tiempos habituales de investigación y producción puede comportar riesgos. 

CP / DS