lunes 06 de febrero de 2023
ACTUALIDAD Holanda

Ámsterdam se depura: cerraría las puertas a los "turistas de bajo nivel"

El proyecto de un funcionario "progresista" del Partido del Trabajo quiere ahuyentar a los turistas "molestos", prohibir las despedidas de solteros, reducir los coffeshops que venden cannabis y achicar la oferta sexual en el Barrio Rojo.

En Ámsterdam, una de las ciudades más bellas y visitadas de Europa, se vienen tal vez importantes cambios turísticos. Eso sí, siempre y cuando un nuevo proyecto “progresista” consiga el aval de la alcaldesa, Femke Alsema.

Esos cambios podrían incluir:

  • Distinguir a los turistas entre “molestos” y “no molestos”
  • Cerrar algunos coffeshops que ofrecen un menú de cannabis a los clientes mayores de 18 años
  • El coffeshop que siga operando, reducirá su horario de apertura
  • Todos los coffeshops deberán cerrar a las 2 de la mañana
  • Prohibir que se fume cannabis en algunos barrios de la ciudad
  • Limitar la oferta sexual en el Barrio Rojo
  • Prohibir el consumo de alcohol en algunas zonas de Ámsterdam
  • Limitar el turismo “ruidoso y sin freno del fin de semana”; por ejemplo no habrá más despedidas de solteros hasta el amanecer, sobre todo si los solteros son extranjeros
  • Poner trabas a los alquileres temporarios de viviendas para turistas: se tentará con beneficios especiales a los propietarios que ofrezcan sus locaciones para residencias permanentes
  • Cobrarán un impuesto turístico en los períodos de mayor demanda turística (las Fiestas de Fin de Año, por ejemplo)
Amsterdam 20220714
Ámsterdam. La capital de los Países Bajos se caracterizó, hasta ahora, por su apertura multicultural; seguirá siendo así?

Turismo en Ámsterdam

Todas estas medidas buscarían desalentar a los turistas internacionales “de bajo nivel” que, según su promotor, solo buscan aprovechar las comodidades más notorias de la ciudad.

Varias de estas medidas tan poco amistosas (y que unos cuantos creen que apuntan a reducir el turismo británico de fines de semana) fueron anunciadas ayer por Sofyan Mbarki, actual Teniente de Alcalde de Ámsterdam.

Desde 2018, la alcaldía de la ciudad quedó en manos del Partido de Izquierda Verde (GroenLinks), encabezado por una socióloga de la ciudad de Haarlem, experta en criminalidad, Femke Alsema.

Los Verdes llegaron al poder y de inmediato invitaron a colaborar en su gestión a fuerzas progresistas y liberales. Entre ellos, al Partido de Trabajo que representa Mbarki, que viene recibiendo cachetazos electorales, desde hace cinco años.

Por eso, la prensa local frunce al menos el seño cuando se pregunta si Femke Alsema dará el visto bueno a la medida.

Conocida por su multiculturalismo, su respaldo al uso –sin multas- del niqab y el burka en las mujeres que utilicen el transporte público, su respeto a las trabajadoras sexuales y, a la par, su disgusto con las visitas turísticas guiadas al Barrio Rojo, en el corazón administrativo de la ciudad de los canales, hay algunas dudas sobre el futuro feliz de la petición del Partido del Trabajo.

"Si amamos la ciudad, tenemos que actuar ahora", dijo Sofyan Mbarki, Licenciado en Administración, Economía y Derecho, que también se ocupa de la gestión recreativa.

Amsterdam 20220714
Ámsterdam. La Ley del Opio, que tuvo varias modificaciones, en 1976 autorizó el consumo personal de cannabis.

Ámsterdam se depura

Lo que no menciona Sofyan Mbarki es que en Ámsterdam no hay un único Barrio Rojo: el llamado De Wallen, se encuentra a pocos metros de la Plaza Dam, sobre las calles Oudezijds Voorburgwal y Oudezijds Achterburgwal, y las transversales. Aunque cobra especial vida de noche, en realidad funciona también de día.

Ese, de todos modos, no es el único barrio rojo céntrico. El segundo, en Oude Nieuwstraat y las paralelas Singel y Spuistraat. Aun así, no crea que allí quedó limitada la oferta sexual, porque la actividad se fue expandiendo a Korte Kolksteeg, Korte Korsjespoortsteeg y Bergstraat.

Y ahí tampoco está todo dicho. Lejos del centro, también proliferan los barrios rojos y -la alcaldesa lo sabe bien-, es por el juego de oferta y demanda, una necesidad laboral de ciertos sectores de la población estable de Ámsterdam, compuesta también por inmigrantes que el Estado aceptó.

Por otra parte, algunos de los lugares más cool y bonitos de la ciudad, Leidseplein y Rembrandtplein, recién “se despabilan” pasada la medianoche. Es difícil que acepten la obligatoriedad de cerrar cuando la fiesta recién comienza.

Amsterdam 20220714
Turismo de "bajo nivel". Algunos vecinos y empresarios estarían cansados del turismo del fin de semana que busca drogas, ruido y provoca filas en todas partes.

Ámsterdam cerraría sus puertas

La población permanente de Ámsterdam ya supera los 905 mil habitantes. Cada año, la ciudad de los canales recibe alrededor de 20 millones de turistas.

Este año y hasta la fecha, han ingresado 18 millones y algunos sectores temen que se supere la media habitual de visitantes a los Países Bajos.

Ámsterdam es “pequeña”, pero tampoco “tan” pequeña; es imposible recorrerla a pie, por ejemplo, y se ve repleta incluso los días de semana, cuando no la visita “el turismo indeseable” aludido por el asesor Sofyan Mbarki. Su atractivo cultural es inmenso, incluso para sus propios habitantes que adoran irse temprano de las oficinas para pasar un rato en las “terrazas”, las mesitas dispuestas sobre la calle.

Amsterdam 20220714
Coffeshops. En Ámsterdam sólo funcionan con la aprobación del Ayuntamiento, la policía y la fiscalía.

Mbarki, que tiene tan solo 38 años y creció pasando por la puerta de los burdeles del Dam de Ámsterdam dijo que había hablado con residentes, empresas, expertos y grupos de interés para conocer su parecer. Luego elaboró el proyecto que presentará al Consejo de la Ciudad el 21 de diciembre.

“La cantidad de turismo de bajo nivel debe reducirse con urgencia”, comentó Mbarki. Sin embargo, Ámsterdam no necesita a los turistas de “bajo nivel” para seguir funcionando. Lo que debería hacer es controlar el cumplimiento de las leyes que ya existen para que deje de funcionar la conocida “puerta de atrás” de los coffeshops que venden cannabis y que, según la Ley del Opio, no deberían vender otros productos.

Ámsterdam y el cannabis

En los Países Bajos, las primeras leyes sobre consumo de drogas ilícitas se promulgaron en 1919 bajo la denominación Ley del Opio (Opiumwet), que se limitaba a los opiáceos y la cocaína. El tema cannabis se incorporó en la Ley del Opio en 1928.

Recién en 1953, la posesión, fabricación y venta de los productos de cáñamo empezaron a recibir el mismo trato que los opiáceos y la cocaína: eran delitos penales. Ante las trampas y sutilezas, en 1956, la Ley del Opio debió acotar qué se entendía por cáñamo, y aludir solamente a la parte seca superior de la planta.

En la vida cotidiana, el cannabis se “despenalizó” por decreto en 1976 y aunque antes de la Segunda Guerra Mundial nadie lo conocía, en la posguerra y sobre todo en la década del ’60, fumar hachis en el Dam o en Vondelpark era una marca contracultural.

Amsterdam 20220714
Vondelpark. En los años '60, fumar hachís y cannabis al aire libre era signo de rebeldía; luego se reguló.

La despenalización formal del cannabis se decretó en 1976. La decisión se tomó porque se veía el problema de las drogas como una cuestión de salud y bienestar públicos. Sin embargo, en la década del 90 la problemática se fue acercando al control y la represión, básicamente por la proliferación de VIH-SIDA entre los usuarios de drogas intravenosas.

Ya diez años antes, en 1980, asomaron la venta y producción de éxtasis, y los traficantes callejeros que vendían heroína, cocaína y crack. Mientras el Estado seguía con su “política de daños” (es decir, el mal menor), nadie se acordaba de los coffeshops.

Coffeshops en los Países Bajos

Así, el Acuerdo de Schengen (1985), multiplicó la aparición de coffeeshops y el aumento del “turismo cannábico”, protagonizado sobre todo por los viajeros de países vecinos.

En 1995, el gobierno neerlandés publicó el libro Política de drogas en los Países Bajos: continuidad y cambio, que abordaba la cuestión del consumo de drogas y llegaba a la conclusión de que, si bien es un problema social y administrativo, en el contexto internacional, ellos no estaban tan mal. Sin embargo ya reconocía que había que prestar mayor atención a los coffeshops para evitar que el turismo cannábico atrajera al tráfico de drogas.

Máxima 20220517
¿Qué pensará al respecto Máxima Zorreguieta, Reina de los Países Bajos?

Así, un año después, los Criterios AHOJ-G limitaron la oferta diaria de cannabis a 5 gramos por cliente (antes eran 30 gramos), el almacenamiento en el local a 500 gramos y el ingreso se restringió exclusivamente a los residentes de la ciudad.

Los coffeshops, además, no pueden vender alcohol. Las multas por violar la ley son severas e incluso contempla penas de prisión e inhabilitación.

Así las cosas, en 2016, el gobierno central dejó en manos de las alcaldías del país la decisión de tener o no coffeshops que vendieran cannabis y hachis liviano.

La de Ämsterdam fue una de las más permisivas en ese sentido –en el resto del país, los coffeshops se habían reducido notablemente- y luego otras ciudades comenzaron a imitarla. Hoy día, ningún coffeshop de Ámsterdam puede funcionar sin la autorización “tripartita” del Ayuntamiento, la policía y la fiscalía.

En general, se vio que cuantos más concejales progresistas tuviera un municipio, más coffeshops se habilitaban. Por eso, sorprende la iniciativa de Sofyan Mbarki.

Amsterdam 20220714
Turismo en Ámsterdam. El nuevo proyecto buscará desalentarlo, sobre todo para los fines de semana y la temporada alta.

Turismo en Ámsterdam

“Ámsterdam es una metrópolis y eso significa una ciudad animada y bulliciosa, pero para mantener nuestra ciudad habitable, ahora tenemos que optar por límites en lugar de un crecimiento irresponsable”, expresó ayer Sofyan Mbarki, miembro del PvdA.

El PvdA (Partij van de Arbeid) es el Partido del Trabajo, creado en 1946 a partir de la alianza entre varias fuerzas socialdemócratas y cristianas en Netherlands.

El Partido del Trabajo, de centroizquierda, dio a los Países Bajos un importantísimo primer ministro, Willem Drees (1948-1958), quien aprobó la descolonización de sus territorios offshore y, con ello, la llegada a la metrópoli de muchos inmigrantes de las ex colonias holandesas.

Sin embargo, desde hace 5 años, la representatividad del Partido del Trabajo se va desdibujando cada vez más en el Parlamento, en donde actualmente solo cuenta con 9 escaños.

Habrá que esperar al 2023 para ver si la propuesta de Sofyan Mbarki tiene eco.

MM / ED