lunes 10 de mayo de 2021
ACTUALIDAD CARLOS BEN, EX PRESIDENTE DE AYSA
13-06-2020 20:10

"Los presupuestos de obras aumentaron, pero por el paso del tiempo y la inflación"

Habla por primera vez el ex ejecutivo de la empresa estatal de aguas que está más cerca del juicio oral por presunta defraudación y supuestos sobornos en el caso Odebrecht. Lo acusan junto a algunos de los empresarios más poderosos de la construcción.

13-06-2020 20:10

Carlos Ben fue presidente de AySA entre 2006 y 2015 y es uno de los ex funcionarios procesados por supuesta defraudación y sobornos en el caso de las plantas de agua de Odebrecht y Camargo Correa y sus respectivas socias locales. 

La causa se centra en dos licitaciones de AySA de 2007. Esta semana, quedó más cerca del juicio oral y público, luego de que el fiscal Federico Delgado solicitó la elevación. El expediente tiene, entre sus procesados a algunos de los empresarios más importantes de la obra pública: Aldo Roggio, Carlos Wagner, José Cartellone. Todos niegan las acusaciones de supuesta defraudación y pago de sobornos. También los ex funcionarios señalados como supuestos beneficiarios. 

-Una de las acusaciones del juez Sebastián Casanello es que los presupuestos originales de las obras crecieron exponencialmente luego de las adjudicaciones. ¿Por qué sucedió esto?

-Los presupuestos oficiales sí aumentaron, pero por el paso del tiempo y los efectos de la inflación sobre los costos que se habían destinado, y porque se perfeccionó o se modificó (el proyecto). Y esto es un tema de ingenieros, no mío. El 70 por ciento de la influencia económica fue la inflación. Después, los adicionales de obra en general, no son aumentos de costos, sino más cosas construidas. Lo mismo pasa con las dos obras complementarias. Son obras afines a la planta. 

-Hay pocos meses de diferencia entre el primer presupuesto y el segundo. ¿Puede haber influido tanto la inflación?

-Me refiero a inflación de los costos de los materiales de la obra, no de inflación de precios al consumidor. Algunos materiales eran producidos en el país y otros importados. 

Carlos Ben, ex titular de Aysa.
Carlos Ben

-Si el 70% fue por la inflación, el otro 30% de diferencia entre los presupuestos a qué se debió?

-Hubo cambios en la obra: los pilotes o bases; los motores y unos galpones, entre otras cuestiones que implicaron más obra.

-Se cambió la ingeniería de la obra después de la licitación, como en el caso del soterramiento del ferrocarril Sarmiento…

-Se hicieron cambios que implicaron más obra.

-Se les imputa haber otorgado a las empresas una obra complementaria sin pasar por licitación: el acueducto de Escobar. ¿Por qué no licitaron?

-Primero, no se licitó con la obra en 2007 porque en ese momento Escobar no estaba en el área de concesión de AySA. Faltaba hacer convenios. Segundo, porque esa obra se construyó con los mismos materiales con que se construyeron los otros cinco acueductos que están en la planta y van a Tigre. El tercer motivo es porque los ingenieros estimaron aceptable el costo que había propuesto la empresa, se ahorraba tiempo. Todos los organismos de control avalaron nuestras decisiones. Estas obras costaron mucho, son obras estructurales y lograr financiarlas no es fácil. Todas las cosas se resolvieron, mientras yo estuve en el directorio, por unanimidad de todos los miembros del directorio.

--El juez habla de cartelización de las obras de Aysa. ¿Las empresas se repartieron las obras y acordaron las ofertas? 

-Yo no lo sé, ni está probado en la causa, porque la cartelización es un proceso que hacen las empresas entre sí. Si yo supiera que hubo cartelización significaba que estaba en conocimiento de lo que estaban haciendo los empresarios. Pero la cartelización no la puede hacer ningún integrante de AySA. Acá intervinieron más de  cien personas. Pensar que Carlos Ben podría direccionar a cien personas para dirigir esta licitación es imposible. Que yo podía parar a una empresa grande como Caputo o Techint, o cualquiera de estas siete mil, que quisieran cotizar las obras porque va a venir Brasil.. es imposible y es absolutamente absurdo. 

- Pudo ver los testimonios de los ex ejecutivos de Odebrecht admitiendo el pago de sobornos para obtener el contrato de Paraná de las Palmas...

- Sí, he visto las cosas que se publican y yo no tengo nada que ver. 

-Paraná de Las Palmas aparece varias veces en la planilla internas que elaboraban en Odebrecht para llevar la cuenta de los pagos indebidos a funcionarios y políticos de Brasil y el extranjero. Los destinatarios de los pagos aparecen con apodos, “codinomes”, en portugués. ¿Reconoce alguno de esos apodos que hacen referencia a los pagos por Aysa? 

-Simplemente no, y te voy a decir por qué:como yo no tuve ninguna relación de este tipo y todavía no conozco cómo pudieron o a quién pudieron sobornar o comprar, no podría aportar nada, ni siquiera una sospecha de decir 'bueno, mirá, creo que este era fulano'.

-Hay dos testimonios claves: los ex ejecutivos de Odebrecht Marcio Faria y Luiz Mameri. Ambos tenían decisión directa sobre lo que pasaba en Argentina en esos años y son quienes admitieron haber ordenado sobornos. ¿Alguna vez trató con ellos o con Flavio Faria, ex entonces jefe de la constructora en Buenos Aires? 

-No conozco a ninguno de los tres. Con los brasileños tuve un trato protocolar que correspondía cuando por ahí venían algunos, cada dos o tres años, y la única vez que nos juntamos fue para firmar el contrato. Les reproché el atraso en la entrega de la obra. Les apliqué multas por 50 millones de pesos. El atraso se debió al financiamiento del Banco de Desarrollo de Brasil (BNDES). Requiere la intervención del Estado, del Banco Central. El plazo es el único reproche que se pueda hacer. La planta está funcionando hace varios años y es maravillosa. Es una planta de 900 millones de litros de agua por día y puede ser ampliada todavía un poco más. 

-¿Las empresas pagaron la multa?

-Pagaron una parte y en 2016, yo ya no estaba en AySA, la dejaron sin efecto. Deben haber pagado unos 9 ó 10 millones de pesos.

-¿Cuál era el rol del Ministerio de Planificación y de la Secretaría de Obras Públicas en estas obras?

-La Subsecretaría de Recursos Hídricos aprobó los dos pliegos y vigilaba el funcionamiento del plan y el desarrollo de las obras. Después de eso, por encima del subsecretario de Recursos Hídricos estaba la Secretaría de Obras Públicas. En la subsecretaría estaba Fabián López, en la secretaría estaba José López, quien era, por supuesto, un representante político del Gobierno y su interés más importante eran las obras, en el sentido de que se ejecuten.

-¿Quién autorizaba los pagos a las empresas?

-Los pagos siempre se manejaron dentro de AySA. Nosotros recibíamos el cobro de la tarifa del agua, de los aportes de los bancos y lo que aportaba el Estado. Todo el traspaso de plata lo manejaban Roberto Baratta y Fabián López (ambos, al igual que Julioi De Vido y José López, rechazan las acusaciones en el caso Odebrecht). Los pedidos se hacían a José López, pero el presupuesto se llevaba el Ministerio o a través de Fabián López.

-¿Cómo llegó usted a liderar AySA?

- Para mí sigue siendo un misterio. El ofrecimiento lo hizo el ministro de Planificación el día anterior a la creación de AySA -tras la estatización de Aguas Argentinas-, me dijo: "Bueno, vamos a intervenir, vamos a rescindir el contrato de Aguas Argentinas y vamos a poner al presidente de la empresa". Y ahí, sin más, llegamos. Creo que lo que primó básicamente fue mi conocimiento técnico.

-¿Nunca presenció o notó algún interés específico en favorecer a las empresas por parte de Cristina Kirchner, De Vido o algún funcionario? 

-Mirá, ninguno a mí me pidió por Odebrecht. Nunca. Para mí que Odebrecht decidiera cotizar obras de agua fue un poco sorpresa porque cuando nosotros mandamos el pliego en octubre de 2006 a Casa de Gobierno, la gente de Brasil estaba interesada en el gasoducto y las obras de agua y cloacas no era, digamos así, su interés principal.

-¿Jorge 'Corcho' Rodríguez alguna vez apareció como representante de Odebrecht? 

-Yo no conozco al Corcho.

-¿Tuvo en algún momento sociedades offshore?

-Mi señora tuvo una con mis hijas, que nunca funcionó y nunca tuvo actividad económica. La idea era usarla para la parte inmobiliaria. Yo no, jamás, jamás tuve cuentas afuera. No tengo nada de eso. 

-¿Para qué formaron esa offshore?

-La idea era hacer actividades inmobiliarias. No tengo, digamos, una vida ostentosa, ni mucho menos. Tengo una buena vida porque siempre tuve muy buenos sueldos desde el '82 para acá. Tuve varios cargos en AySA incluso en la época de la privatización.

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