Campaña fina

Fertilizantes caros y suelos agotados: el desafío del trigo y la cebada este año

María Fernanda González Sanjuan destacó las buenas condiciones hídricas para la campaña fina, aunque advirtió sobre el fuerte aumento de costos y la necesidad de un manejo nutricional preciso.

Tristán Rodríguez Loredo: “Estamos acercándonos, por supuesto que todavía falta para tener los números finales, a números históricos” (Cedoc)

La gerente ejecutiva de Fertilizar Asociación Civil, María Fernanda González Sanjuan, analizó en Canal E el escenario de la campaña fina 2026/27 y aseguró que las actuales condiciones climáticas permiten proyectar rindes muy elevados para los cultivos de invierno.

Sin embargo, advirtió que el gran desafío de este año estará puesto en el manejo nutricional y en el fuerte incremento de costos que enfrentan los productores agropecuarios.

La campaña fina se encamina a un escenario récord

Según explicó la especialista, las reservas hídricas acumuladas en los suelos generan un panorama muy favorable para el trigo, la cebada y otros cultivos de invierno.

En ese sentido, sostuvo que “es una campaña para ilusionarnos con un nuevo récord”, especialmente por el buen nivel de humedad disponible en gran parte de la región agrícola.

La ejecutiva de Fertilizar recordó que el agua sigue siendo el principal insumo estratégico dentro de cualquier sistema productivo agrícola.

Además, destacó que los pronósticos climáticos continúan mostrando perspectivas positivas para los próximos meses, algo que fortalece las expectativas de rendimiento.

Según explicó, los perfiles de humedad actualmente se encuentran “bien cargados” y no se esperan problemas de déficit hídrico para la campaña fina.

La fertilización será clave para sostener los rindes

A pesar del optimismo climático, González Sanjuan advirtió que los suelos llegan a esta campaña con una importante pérdida de nutrientes tras la cosecha récord del año pasado.

La especialista explicó que gran parte de los nutrientes utilizados por los cultivos fueron aportados directamente por el suelo y no alcanzaron a ser repuestos mediante fertilización.

Por eso, remarcó que “la fertilización va a marcar el techo del rendimiento” durante esta campaña.

En ese contexto, insistió en la necesidad de realizar análisis de suelo antes de comenzar la siembra para determinar con precisión el estado nutricional de cada lote.

Según detalló, los laboratorios ya muestran bajos niveles de nitrato y fósforo en numerosas regiones agrícolas.

Para la especialista, la inversión en diagnóstico representa un costo muy bajo frente al valor total de la campaña. En ese sentido, sostuvo que “con uno o dos dólares por hectárea puedo decidir cómo usar un insumo que hoy es muy caro”.

El conflicto internacional impacta sobre el precio de los fertilizantes

La ejecutiva también explicó que el mercado global de fertilizantes atraviesa un escenario complejo por problemas logísticos y energéticos vinculados al conflicto en Medio Oriente.

Según indicó, más del 30% de los fertilizantes utilizados en el mundo pasan por el estrecho de Ormuz, una de las zonas más sensibles para el comercio internacional.

Además, recordó que la producción de fertilizantes nitrogenados depende directamente del gas, por lo que el aumento de los combustibles también impacta sobre los costos.

En ese marco, señaló que “hoy los fertilizantes son muy caros y hay que ser estratégicos” al momento de definir su utilización.

De todas maneras, aclaró que la oferta de fertilizantes para la campaña fina estaría garantizada gracias a la producción local y a las importaciones ya realizadas durante el año.

El manejo nutricional será determinante en trigo y cebada

González Sanjuan también puso el foco en la importancia de ajustar correctamente las estrategias de fertilización según el rendimiento esperado y la calidad buscada.

La especialista advirtió que muchos productores pueden cometer el error de proyectar rindes altos sin acompañarlos con el nivel de nutrientes necesario.

Según explicó, si el trigo no alcanza la calidad adecuada para molienda termina vendiéndose como trigo forrajero, con una importante pérdida de valor.

Por eso, sostuvo que “tenemos que darle de comer a esos cultivos” para poder alcanzar los objetivos de producción y calidad.

En el caso de la cebada, destacó que el manejo nutricional debe ser extremadamente preciso porque la industria cervecera penaliza tanto el exceso como el déficit de proteína.

Según explicó, la cebada cervecera requiere niveles de proteína de entre el 10% y el 12%, por lo que el manejo del nitrógeno se vuelve fundamental.

El productor enfrenta mayores costos y más riesgo financiero

Finalmente, la titular de Fertilizar señaló que este año los productores deberán inmovilizar mucho más capital para sembrar la misma cantidad de hectáreas.

El aumento del precio de fertilizantes y combustibles incrementó considerablemente los costos de implantación de los cultivos.

En ese contexto, remarcó que “el productor tiene que tomar decisiones empresariales”, además de las cuestiones puramente agronómicas.

La especialista recordó que entre la siembra y la cosecha del trigo transcurren aproximadamente seis meses, un período en el que el capital queda inmovilizado en un contexto todavía incierto.

Aun así, consideró que la mejora en el precio de los cereales comenzó a darle algo más de aire al sector y permite sostener expectativas positivas para la campaña fina.