Inflación

Gabriel Caamaño: “Aun limpiando por el precio de la carne, el número queda arriba del 2%”

El economista explicó que la inflación subyacente sigue elevada incluso excluyendo los factores más volátiles.

Inflación (Cedoc)

La inflación en Argentina volvió a mostrar señales de estancamiento tras conocerse el dato de febrero, que registró un aumento del 2,9% mensual y llevó la variación interanual al 33,1%. Para el economista Gabriel Caamaño, el indicador más relevante es la inflación núcleo, que permite medir la dinámica real de los precios sin factores estacionales ni regulados.
2,9% la general, 3,1% la núcleo, los regulados subiendo fuerte arriba del 4% y los estacionales deflacionando”, explicó el especialista al detallar la composición del índice.

Según Caamaño, el dato refleja que la desaceleración inflacionaria se interrumpió. “Ya tenemos más de seis meses con la inflación núcleo y la general arriba del 2% o en torno al 2%, lo que implica que el proceso de desinflación se interrumpió”, advirtió.

Uno de los factores que más incidió en el índice fue el precio de la carne, aunque incluso excluyendo ese componente el nivel inflacionario sigue siendo elevado. “Aun limpiando por el precio de la carne, el número queda arriba del 2%”, señaló.

Qué puede pasar con la inflación en marzo y abril

De cara a los próximos meses, Caamaño anticipó que marzo podría mostrar un comportamiento similar al de los primeros meses del año, con algunos factores que presionan al alza y otros que juegan a favor. “La estacionalidad en marzo juega en contra, y además tenés el condimento del precio de los combustibles”, explicó.

Sin embargo, también hay elementos que podrían moderar el índice. “La carne afloja un poco en marzo respecto de febrero, eso te juega a favor”, detalló.

En ese marco, el economista estimó que el dato mensual probablemente se mantenga en niveles similares. “En principio está para dar muy parecido a lo que vimos estos dos primeros meses”, afirmó.

Las expectativas de una desaceleración más clara recién aparecen hacia el segundo trimestre del año. “La expectativa de que empiece a bajar es a partir de abril”, anticipó.

Dólar, tasas y contexto internacional

El análisis del economista también incluyó el comportamiento de los activos financieros argentinos y la estabilidad del tipo de cambio, que el Gobierno busca sostener cerca de los $1.400. “El gobierno está intentando hacer todo para que esa estabilidad del dólar se sostenga lo más posible”, señaló Caamaño.

Entre las herramientas utilizadas mencionó la intervención en el mercado de futuros, la gestión de tasas y la absorción de pesos por parte del Tesoro. No obstante, advirtió que el contexto internacional podría complicar esa estrategia.

Si el contexto internacional sigue siendo tan adverso durante mucho tiempo, sostener el dólar en estos valores va a empezar a tener costos cada vez más crecientes”, sostuvo.

En paralelo, el economista explicó que la baja de tasas de interés parece haber encontrado un piso en el corto plazo, mientras que el crédito al sector privado enfrenta un obstáculo adicional. “Las tasas cortas ya han hecho un piso y el riesgo de morosidad está subiendo, lo que hace que los bancos sean más cautelosos para seguir prestando”, concluyó.