Proyecciones

Germán Iturriza: “La población de los países desarrollados no crece: se está achicando”

El analista y consultor del mercado de granos alerta que el envejecimiento demográfico ya está cambiando la demanda global de alimentos.

Población de países desarrolados (Captura )

La baja de la tasa de fertilidad en los países desarrollados dejó de ser solo un dato demográfico para convertirse en una señal de alerta económica. Según explicó el analista y consultor del mercado de granos Germán Iturriza, en diálogo con Canal E, “la población de los países desarrollados no está creciendo: se está achicando”, lo que implica una pirámide poblacional invertida y cambios profundos en los hábitos de consumo. “Una población adulta, con buen poder adquisitivo, tiende a evitar harinas y modifica su dieta”, señaló, marcando un impacto directo sobre la demanda de granos tradicionales.

El especialista invitó a mirar el fenómeno en clave estructural: “Salgamos de la coyuntura y pensemos esto como un proceso de veinte o treinta años, con poco retorno salvo políticas públicas muy agresivas”. En ese escenario, Europa y el mundo occidental pierden peso como motores de crecimiento del consumo, mientras otras regiones avanzan.

África, Asia y el nuevo eje de la demanda

Iturriza fue contundente al señalar el cambio geográfico del consumo global: “África es el nuevo motor de la demanda de alimentos, junto con países asiáticos”. Incluso aclaró que China ya no ocupa ese rol: “China está perdiendo población; hoy el motor poblacional del mundo es India”. Para el agro, esto implica hacerse una pregunta clave: “¿Qué van a dejar de demandar los países que se achican y qué van a demandar los que crecen?”.

En ese punto, Argentina y Brasil aparecen como actores centrales. “Brasil va a liderar este proceso y es parte del BRICS; muchos de los países que crecerán poblacionalmente también lo son”, advirtió. Aunque India tenga una fuerte tradición vegetariana, “no importa, porque demanda aceites: es uno de los principales importadores de aceite de soja y girasol del mundo”.

La oportunidad, según Iturriza, está en una estrategia dual: “Argentina puede pivotear entre venderle al mundo occidental productos de alto valor agregado y abastecer masivamente a India, Egipto o Sudáfrica”. Además, recordó que el crecimiento de la clase media en esos países impulsa el consumo de proteína animal, lo que dispara la demanda de maíz y soja.

Producción local, clima y señales de mercado

En el plano productivo, relativizó los daños por granizo en Córdoba: “Hubo pérdidas del 100% para algunos productores, pero en términos nacionales es marginal”. En cambio, mostró preocupación por la soja: “Me preocupa muchísimo la situación de la soja, muchísimo”, dijo, al alertar sobre la baja demanda china y la fuerte competencia brasileña.

El mensaje final al productor fue claro y directo: “No se duerman en los laureles: los precios actuales no son los precios reales”, y concluyó con una advertencia gráfica: “Ese precio de 320 dólares quizás sea solo una foto para colgar en la pared”.