Gustavo Damián González sobre la reforma laboral: “El Gobierno tiene altas expectativas”

El politólogo analizó la estrategia oficial para aprobar la reforma laboral y la baja de la edad de imputabilidad en sesiones extraordinarias.

Congreso de la Nación (Noticias Argentinas)

Gustavo Damián González, politólogo, sostuvo en diálogo con Canal E que el Gobierno tiene altas expectativas de aprobar la reforma laboral en el Senado y llegar al 1° de marzo con un fuerte respaldo político.

El debate por la reforma laboral vuelve al Senado en un clima de fuerte tensión política. Para González, el oficialismo apunta a consolidar poder antes de la apertura de sesiones ordinarias. “El Gobierno tiene altas expectativas”, aseguró, al explicar que la Casa Rosada busca aprobar tanto la reforma laboral como la baja de la edad de imputabilidad.

Según el analista, los números en Diputados fueron “holgados” y no habría razones para que el proyecto no prospere en la Cámara alta. “No habría motivo alguno por el cual no sería aprobado en el Senado”, afirmó, al señalar los acuerdos alcanzados con gobernadores peronistas.

Reforma laboral, CGT y antecedentes históricos

González calificó la iniciativa como una norma de gran alcance. “La reforma laboral es una super ley”, subrayó, al remarcar que no solo aborda temas laborales, sino también aspectos tributarios y previsionales. En ese sentido, recordó que las reformas estructurales en Argentina históricamente enfrentaron resistencias.

Mencionó los intentos fallidos durante los gobiernos de Raúl Alfonsín y Fernando de la Rúa, así como las dificultades atravesadas por Mauricio Macri. En contraste, destacó que el peronismo, bajo el liderazgo de Carlos Menem, logró avanzar sin mayores obstáculos.

Sobre el rol sindical, fue crítico con la postura de la CGT frente al proyecto. “La CGT ha sido un tanto tibia”, evaluó, en referencia al paro general convocado sin movilización. Para el politólogo, esa actitud evidencia una estrategia de equilibrio frente a una reforma que toca intereses sensibles, como el manejo de las obras sociales.

Además, sostuvo que el oficialismo intenta mostrarse decidido en sus transformaciones. “Sin ninguna duda el gobierno de Javier Milei intenta ser osado en sus iniciativas”, expresó, al comparar el actual proceso con otras reformas del Estado en la historia reciente.

Oposición fragmentada y liderazgo en disputa

González también puso el foco en la debilidad opositora como factor clave para el avance oficialista. “El oficialismo se hace fuerte y es directamente proporcional a la debilidad y las rupturas adentro del bloque opositor”, explicó.

A su juicio, el peronismo enfrenta dos problemas centrales: falta de agenda y ausencia de liderazgo claro. “Hace mucho que la agenda política la define el gobierno nacional”, advirtió, al señalar que la oposición no logra instalar temas propios en el debate público.

En el Congreso, esa fragmentación se traduce en votos disidentes y negociaciones cruzadas con gobernadores. González describió el sistema político actual como una federación de partidos provinciales, donde cada mandatario prioriza recursos y acuerdos para su distrito.

Finalmente, proyectó el escenario hacia 2027 y señaló que el reordenamiento opositor será determinante. Mientras tanto, consideró que el oficialismo capitaliza la dispersión rival y consolida su estrategia parlamentaria con operadores clave en Diputados, el Senado y el diálogo con las provincias.