Economía regional

Juan Graña sobre el ranking regional de inflación: “Nos estamos alejando de los resultados de nuestros vecinos”

El economista advirtió que Argentina sigue segunda en el ranking regional de inflación y que marzo podría volver a ubicarse en torno al 3% o incluso superarlo.

Juan Graña advirtió por el dato de marzo (Perfil)

La inflación argentina volvió a quedar bajo la lupa tras el dato de febrero y el análisis comparado con el resto de América Latina. En diálogo con Canal E, el economista Juan Graña sostuvo que el país continúa en el segundo puesto del ranking regional, solo por detrás de Venezuela, y advirtió que la dinámica de precios local se está alejando cada vez más de la estabilidad que muestran los países vecinos.

Según explicó, el problema no es solo el nivel de inflación, sino también la falta de desaceleración sostenida. “Argentina viene segunda en el ranking hace bastante tiempo, con Venezuela muy lejos, pero el problema es que en los últimos nueve meses no hemos parado de acelerar”, afirmó.

Argentina sigue lejos de la estabilidad inflacionaria de la región

Graña señaló que, mientras otros países de América Latina sostienen niveles de inflación relativamente estables, la Argentina no logra consolidar un sendero de baja sostenida. “Nos estamos alejando de los resultados que normalmente tienen nuestros vecinos”, remarcó.

En ese contexto, explicó que detrás de Venezuela aparece Colombia y luego un grupo de países como Perú, Ecuador y Brasil, donde la inflación se mueve en niveles mucho más moderados. “Ellos tienen en un año una inflación que nosotros tenemos en un mes”, sintetizó.

El modelo antiinflacionario perdió fuerza

Para el economista, el esquema económico que le había dado resultados iniciales al Gobierno en su estrategia antiinflacionaria comenzó a mostrar signos de agotamiento. “El modelo económico que le había dado muchos efectos positivos a la lucha antiinflacionaria medio que se descompuso”, sostuvo.

En esa línea, advirtió que marzo podría mostrar una nueva aceleración. Entre los factores que mencionó aparecen los aumentos estacionales propios del inicio del año, la suba de la nafta y el impacto internacional del conflicto con Irán sobre el precio del petróleo. “Seguramente marzo va a dar peor”, anticipó.

Inflación de marzo: el piso vuelve a ubicarse en 3%

Graña explicó que, si bien en marzo habría menos aumentos de tarifas que en febrero y la carne parece haberse estabilizado en los últimos días, otros factores siguen presionando sobre el índice. Uno de ellos es el arrastre completo de subas en transporte y otros servicios que en febrero impactaron solo de forma parcial. A eso se suma la incertidumbre global por la energía.

Si los precios globales del petróleo se mantienen en 90 o 100 dólares, la suba de las naftas va a recorrer todos los precios logísticos y todos los bienes”, advirtió. En ese marco, señaló que varias consultoras ya proyectan una inflación para marzo en torno al 3% o incluso por encima de ese nivel. “Vamos a estar o en el 3 o un poco por arriba del 3”, dijo.

La recaudación cae y el superávit enfrenta límites

El economista también puso el foco en las tensiones fiscales que enfrenta el Gobierno. Si bien la administración de Javier Milei insiste con sostener el superávit, Graña alertó que la caída real de la recaudación y el crecimiento de ciertos gastos indexados empiezan a mostrar límites. “Hace siete meses que la recaudación fiscal viene cayendo en términos reales”, afirmó.

Además, señaló que hay sectores del gasto público que ya no ofrecen mucho margen para seguir ajustando, como las jubilaciones, los salarios estatales, la obra pública y potenciales obligaciones judicializadas vinculadas a universidades y discapacidad. “Hay poco margen político y social para seguir ajustando ahí”, sostuvo.

El crédito dejó de impulsar el consumo

Otro punto que analizó Graña fue el rol del crédito en la economía real. Según explicó, en 2025 el financiamiento había ayudado a sostener algo del consumo en un contexto de salarios deprimidos, pero esa herramienta empezó a agotarse por el endeudamiento acumulado. “El año pasado el crédito fue uno de los principales impulsores del consumo, pero hoy hay una cantidad de endeudamiento en situación de morosidad que primero va a haber que resolver”, advirtió.

En ese contexto, propuso pensar algún mecanismo de refinanciación de deudas a tasas más bajas y más estables para liberar ingresos de familias y empresas. De lo contrario, advirtió, el crédito puede pasar de ser un estímulo a convertirse en un freno para el crecimiento.

La desinflación seguirá, pero más lenta y con costos

Más allá de las tensiones actuales, Graña consideró que el proceso de desinflación puede continuar, aunque a un ritmo más lento y con un costo económico y social alto.

Es momento de empezar a rediseñar un poco los instrumentos porque están teniendo un costo económico muy grande para una desinflación que se cortó hace meses”, concluyó.