Visión revolucionaria

Patricio Lons: “La Revolución de Mayo y la Independencia no fueron procesos populares”

El historiador Patricio aseguró que ambos momentos respondieron a intereses comerciales británicos y cuestionó la versión tradicional de los próceres argentinos.

Cabildo de Buenos Aires (Turismo Buenos Aires)

La Semana de Mayo vuelve cada año a poner en debate el origen político y económico de la Argentina. En este contexto, el historiador Patricio Lons ofreció una mirada revisionista sobre el proceso independentista y aseguró que la Revolución de Mayo “no fue un proceso popular” y estuvo fuertemente influenciada por intereses británicos. Según explicó, la población de la época no tenía un sentimiento nacional como el actual, sino que se identificaba con la Corona española y la Iglesia.

La Revolución de Mayo y la Independencia no fueron procesos populares”, afirmó el entrevistado, quien remarcó que conceptos como patria o nación “todavía no existían” en el Río de la Plata. Además, sostuvo que el Virreinato integraba un enorme sistema económico conectado con Asia y Europa a través de la moneda de plata acuñada en Potosí.

El peso económico del Imperio español y el interés británico

Durante la entrevista, Lons destacó que el Real de Ocho era “la moneda dominante en todo el mundo” y representaba “el 50% del circulante mundial”. Desde esa perspectiva, explicó que Inglaterra buscó debilitar el poder financiero español para expandir su influencia comercial.

Los ingleses estaban muy interesados en quedarse con nuestros mercados y sacar nuestra moneda”, señaló. También afirmó que, detrás de los movimientos revolucionarios, existían sectores vinculados al contrabando y al libre comercio promovido por Gran Bretaña.

El historiador fue más allá al sostener que parte de los integrantes de la Primera Junta tenían vínculos con intereses ingleses. “Detrás de todos los movimientos independentistas y revolucionarios estaban los intereses británicos”, aseguró, al tiempo que cuestionó la imagen tradicional de algunos próceres argentinos.

Críticas al libre comercio y al relato histórico tradicional

Desde el punto de vista económico, Lons sostuvo que la apertura comercial posterior a la Revolución perjudicó a las industrias locales y favoreció exclusivamente a los productos británicos. Según indicó, el libre comercio provocó la quiebra de talleres y manufacturas regionales, además de una fuerte crisis monetaria.

El resultado económico de la Revolución de Mayo fue que se abrieron los mercados nuestros, pero solamente para productos ingleses”, expresó. En esa línea, agregó que Buenos Aires terminó sin reservas de plata y debió emitir “moneda de cartón” para sostener la actividad cotidiana.

El entrevistado también cuestionó la idea de que existiera un “yugo español” sobre América y afirmó que gran parte de la población se mantenía fiel al rey. Incluso señaló que sectores indígenas defendieron al virreinato frente a los movimientos revolucionarios.