Economía global

Qué es el 'friendshoring' y por qué puede cambiar el comercio mundial

El avance del friendshoring impulsa la relocalización de empresas y plantea nuevos desafíos para Argentina en medio de la competencia entre las dos potencias.

Ariel Maciel: “El mercado interno está muy caído y no hay algo que pueda llegar a mostrar mejora en el corto tiempo” (Cedoc )

La creciente rivalidad entre Estados Unidos y China está modificando las reglas del comercio internacional y empujando a las empresas a relocalizar sus operaciones en países considerados aliados. Este fenómeno, conocido como friendshoring, se convirtió en una de las principales tendencias de la economía global y plantea nuevos desafíos para países como Argentina.

En diálogo con Canal E, el economista Martín Simonetta explicó cómo esta transformación está redefiniendo las cadenas de producción y las inversiones internacionales. “El mundo se está dividiendo bajo áreas de influencia”, sostuvo al describir la creciente competencia entre las dos mayores potencias económicas del planeta.

Qué es el friendshoring y por qué gana protagonismo

Simonetta explicó que el friendshoring consiste en relocalizar empresas y fábricas en países aliados o políticamente cercanos, incluso cuando esa decisión no resulta la más eficiente desde el punto de vista económico.

No tiene tanto que ver con los criterios tradicionales de eficiencia, costos o precios, sino que tiene que ver con localizarse en zonas amigas”, señaló. Según explicó, las empresas ya no evalúan únicamente dónde producir más barato, sino también dónde pueden operar con mayor seguridad geopolítica.

Esta tendencia se aceleró a partir de la disputa estratégica entre Estados Unidos y China, que buscan consolidar áreas de influencia propias y reducir la presencia de la otra potencia en regiones consideradas clave.

Argentina, entre Estados Unidos y China

Para el economista, Argentina se encuentra en una posición compleja debido a su histórica relación comercial con China y al acercamiento político reciente hacia Estados Unidos.

Argentina tradicionalmente venía con un creciente comercio e influencia e inversiones de China”, recordó. Sin embargo, señaló que la nueva estrategia estadounidense apunta a limitar la presencia china dentro de su esfera de influencia.

Argentina en este momento está en el medio de los dos orientándose más hacia Estados Unidos, cuando China ha sido y sigue siendo un socio muy importante en materia comercial”, destacó.

El ascenso de China y la reacción de Estados Unidos

Simonetta sostuvo que gran parte de la tensión actual surge del extraordinario crecimiento económico chino durante las últimas décadas. Según explicó, Estados Unidos promovió la apertura económica de China en los años setenta, pero hoy enfrenta a un competidor que desafía su liderazgo global.

Las perspectivas de crecimiento de China y la productividad china están avasallando a Occidente”, afirmó. En ese sentido, consideró que algunas medidas adoptadas por Washington, como las restricciones comerciales, responden a la preocupación por el avance industrial y tecnológico chino.

Además, remarcó que Estados Unidos enfrenta costos laborales, impositivos e inmobiliarios más elevados que dificultan competir con la estructura productiva asiática.

La relocalización industrial y los costos del nuevo escenario

El especialista advirtió que el traslado de fábricas y cadenas productivas implica costos muy elevados para las empresas. Por eso, muchas compañías todavía evalúan si este nuevo orden geopolítico será permanente o si depende exclusivamente de determinadas administraciones políticas.

Las empresas están tratando de entender este juego y ver si vale la pena relocalizar industrias”, explicó. También destacó que el friendshoring puede llevar a producir en lugares menos eficientes simplemente porque pertenecen al mismo bloque de influencia.

El criterio es producir en una zona amiga, que puede no ser tan barata ni tan eficiente, pero donde mi país aliado va a comprar porque entro en su club de amigos”, resumió.

El diálogo entre Trump y Xi Jinping y las áreas de influencia

Respecto de la relación entre las dos potencias, Simonetta valoró la reciente reunión entre Donald Trump y Xi Jinping, al considerar que mantener canales de diálogo es fundamental en un contexto internacional cada vez más complejo.

La existencia de diálogo ya es un paso importante”, señaló. A diferencia de la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética, explicó que hoy ambas economías comparten una lógica capitalista, aunque con distintos niveles de intervención estatal.

En ese contexto, consideró que una posible vía para reducir tensiones comerciales pasa por la delimitación de áreas de influencia. “Parece ser que un ámbito para una relativa paz comercial tiene que ver con dividir áreas de influencia”, concluyó.