Controversia

¿Quién manda en la Argentina?: Julio Gambina advierte una pulseada entre el poder político y el poder económico

El economista analizó el conflicto entre el Gobierno y Techint, y sostuvo que la licitación energética expone una disputa estructural sobre el modelo productivo y el rol de las grandes empresas.

Paolo Rocca y Javier Milei (Pablo Temes)

La controversia por la licitación energética que dejó afuera a Techint reavivó un debate profundo. Para el economista Julio Gambina, el eje no es solo económico. “Lo delicado fue la respuesta del presidente Javier Milei, porque lo que aparece es una confrontación por quién manda en la Argentina”, afirmó.

El economista remarcó que, más allá del discurso del ministro de Economía, “hay una pulseada entre el poder político y uno de los principales referentes del poder económico”, y recordó que “Techint no es una empresa nacional, es una empresa transnacional, con negocios en todo el mundo”. En ese sentido, subrayó que incluso “en su balance consolidado, lo argentino no es lo más importante”.

Licitaciones, empleo y disputa por el modelo productivo

Gambina puso el foco en el impacto laboral de la licitación. “Estamos hablando de 400 empleos directos y unos 800 indirectos, es decir, unos 1.200 trabajadores afectados”, explicó, y aclaró que el conflicto “no es un tema menor ni coyuntural”.

Según el economista, la polémica abre la discusión sobre el modelo productivo. “Esta disputa lleva a discutir cómo tiene que organizarse la producción en la Argentina”, sostuvo. En ese marco, afirmó que “Javier Milei pretende disciplinar por abajo y por arriba”: por abajo, a los trabajadores, mediante salarios bajos, represión y reforma laboral; y por arriba, “condicionando a las grandes empresas”.

Para Gambina, la clave es clara: “La pregunta es si el poder económico real puede seguir con su lógica prebendaria o si el gobierno puede disciplinar al bloque de poder tradicional”.

Un modelo primario exportador y más dependencia

El economista fue crítico del rumbo económico. “El modelo productivo de Milei no apunta a mejorar las condiciones de vida de los trabajadores”, aseguró, y explicó que se busca “consolidar un modelo primario exportador, ahora sumando energía y minería”, con fuerte dependencia financiera.

También cuestionó la política financiera. “Se profundiza la extranjerización del sistema financiero y el nivel de dependencia”, dijo, y calificó como un “sinsentido” la afirmación oficial de que los derechos especiales de giro no constituyen deuda.

Gambina advirtió que la licitación actual es apenas el inicio. “Caputo dijo que esta es una licitación de 200 millones de dólares y que en las próximas semanas habrá procesos por más de diez veces ese monto”, detalló. “Estamos hablando de 2.000 millones de dólares o más”, agregó.

Sobre los sectores que sobrevivirán al modelo, fue tajante: “El gobierno va a consolidar el complejo sojero y el sector primario exportador”, mientras que “la industria vinculada al mercado interno va a ser la gran perdedora”. Esto, sostuvo, derivará en “deterioro de salarios, jubilaciones y cierre de empresas”.