China inició una investigación antidumping sobre el diclorosilano, un material clave para la fabricación de chips proveniente de Japón, lo que intensifica la disputa entre las dos mayores economías de Asia, poco después de que funcionarios de Tokio reprocharan a Pekín por controles de exportación potencialmente amplios.
El material, el diclorosilano, se utiliza principalmente en películas delgadas necesarias para producir chips lógicos, de memoria, analógicos y de otros tipos, según el Ministerio de Comercio de China. La investigación debería completarse en el plazo de un año a partir de este miércoles, aunque podría extenderse otros seis meses, señaló el organismo en un comunicado.
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La medida marca la más reciente escalada en una disputa originada por comentarios sobre Taiwán realizados por la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi a inicios de noviembre. Un día antes, Pekín anunció controles de exportación sobre artículos destinados a Japón que podrían tener usos militares. Las preocupaciones sobre los posibles impactos en industrias clave de Japón han provocado caídas en las acciones de automotrices y alzas en valores vinculados a tierras raras, aunque sigue sin estar claro cómo China implementará efectivamente sus controles.
Japón es el líder mundial en diclorosilano de ultra alta pureza, que se utiliza para procesar obleas de silicio en semiconductores. China ha buscado expandirse en la cadena de suministro de chips, impulsando la investigación y el desarrollo de materiales y herramientas que son los bloques fundamentales de la fabricación de semiconductores.
Representantes de Shin-Etsu Chemical Co., que produce y utiliza diclorosilano, declinaron hacer comentarios. Sumitomo Chemical Co. y Mitsubishi Chemical Co. tampoco respondieron de inmediato a solicitudes de comentarios.
Previamente este miércoles, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Japón emitió una protesta formal ante el subjefe de misión chino Shi Yong por los controles de exportación de Pekín. Estimaciones amplias muestran que los artículos de uso dual que Japón importa desde China totalizan ¥10,7 billones (US$68.400 millones), alrededor del 42% de las importaciones totales de bienes de Japón desde China en 2024, según Takahide Kiuchi, economista ejecutivo del Nomura Research Institute.
“Las medidas apuntan únicamente a nuestro país y se desvían de forma significativa de la práctica internacional”, dijo a periodistas el secretario jefe del Gabinete japonés, Minoru Kihara, y agregó que los pasos son inaceptables. “Tenemos la intención de examinar y analizar cuidadosamente los detalles y considerar las respuestas necesarias”, afirmó.
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El diario estatal China Daily informó que Pekín está considerando revisiones más estrictas de licencias de exportación para ciertos artículos vinculados a tierras raras medianas y pesadas. Además de ser una materia prima clave para baterías y productos electrónicos comerciales, los elementos de tierras raras se utilizan ampliamente en equipos militares, incluidos imanes de alta resistencia empleados en sistemas de guiado de misiles y motores de aviones de combate.
La restricción del suministro de tierras raras ha sido planteada durante mucho tiempo como una vía potencial para que Pekín aumente la presión sobre Tokio, especialmente después de que China utilizó su dominio del sector el año pasado para hacer frente a los aranceles de Estados Unidos.
Las restricciones podrían extenderse mucho más allá del suministro de tierras raras. La lista china de control de exportaciones de uso dual incluye más de 800 artículos, que van desde químicos, electrónicos y sensores hasta equipos y tecnologías utilizados en el transporte marítimo y la industria aeroespacial.
GZ