El modelo económico impulsado por el Gobierno logró avances en materia de desinflación, equilibrio fiscal y estabilidad cambiaria. Sin embargo, distintos analistas advierten que la consolidación macroeconómica todavía enfrenta desafíos estructurales, especialmente en materia de empleo formal.
En diálogo con Canal E, el director de LP Consulting, Leonardo Piazza, analizó las perspectivas económicas para 2026 y aseguró que el principal reto será lograr que el crecimiento de la actividad se traduzca en una mayor generación de puestos de trabajo registrados.
El empleo formal, el gran desafío del modelo económico
Según explicó Piazza, las proyecciones de la consultora muestran que la economía continuará expandiéndose durante 2026, impulsada principalmente por sectores como la minería, el agro y la energía.
Sin embargo, advirtió que esos sectores no poseen la capacidad de absorber la cantidad de mano de obra que necesita el país para revertir los niveles actuales de informalidad. Por eso remarcó que "el gran desafío que va a tener este modelo es el crecimiento del empleo formal".
En ese sentido, señaló que la actividad económica podría crecer a una velocidad superior a la del empleo registrado, una situación que obliga a prestar atención a sectores más intensivos en mano de obra como el comercio, la industria y la construcción.
La obra pública y la reforma laboral como posibles motores
Piazza destacó que existen factores que podrían mejorar las perspectivas del mercado laboral durante los próximos meses. Entre ellos mencionó la reactivación de la obra pública, que comenzaría a mostrar efectos concretos sobre la construcción.
Además, consideró que la implementación de la reforma laboral y los cambios vinculados al régimen de inocencia fiscal podrían incentivar nuevas contrataciones formales.
El economista sostuvo que estos elementos podrían ayudar a corregir una tendencia preocupante. Según describió, actualmente "la informalidad y el monotributo son lo único que está creciendo".
Un modelo que muestra estabilidad, pero con una transición compleja
Al analizar el rumbo económico del Gobierno, Piazza afirmó que comparte la dirección general de las políticas implementadas, aunque reconoció que el proceso de adaptación genera dificultades en distintos sectores.
Desde su perspectiva, "el cambio de modelo y el camino que eligió el Gobierno, la transición es compleja, es dura y es lenta", especialmente para las pequeñas y medianas empresas que todavía enfrentan problemas de competitividad y consumo.
Asimismo, observó que la apertura económica está generando efectos heterogéneos, con sectores que logran adaptarse rápidamente y otros que continúan atravesando dificultades para sostener la actividad y el empleo.
Las cuentas externas muestran señales positivas
Uno de los puntos destacados del informe elaborado por LP Consulting es la evolución de la balanza de pagos y del sector externo argentino.
Según explicó Piazza, las proyecciones anticipan un fuerte superávit comercial durante 2026, con exportaciones cercanas a los 100.000 millones de dólares e importaciones alrededor de los 70.000 millones.
Para el especialista, se trata de una situación poco habitual para la economía argentina. En ese contexto, destacó que "vamos a terminar un año 2026 muy bueno desde ese punto de vista".
No obstante, alertó que una desaceleración excesiva de las importaciones también podría afectar el crecimiento, dado que una gran parte de ellas corresponde a insumos y bienes necesarios para la producción.
La confianza será clave para sostener la estabilidad
Piazza identificó a la confianza como uno de los factores centrales para consolidar el actual escenario económico. En particular, se refirió a la necesidad de que las medidas vinculadas al uso de los denominados "dólares del colchón" generen incentivos suficientes para que los ahorros vuelvan al circuito formal.
Según explicó, las modificaciones que el Gobierno prepara para el proyecto de inocencia fiscal apuntan justamente a mejorar las condiciones para quienes ingresen al régimen simplificado.
En ese marco, aseguró que "la confianza es clave" y sostuvo que una mayor adhesión de los contribuyentes podría transformarse en un círculo virtuoso para la economía.
El 2027 aparece como la verdadera prueba de fuego
Respecto de la sostenibilidad del programa económico, Piazza consideró que los principales desafíos vinculados al financiamiento de la deuda se concentrarán en 2027.
Sin embargo, remarcó que el Gobierno llega mejor preparado que en otros momentos gracias a la acumulación de reservas y a la mejora de los indicadores fiscales.
Para el consultor, hoy "no hay nada que en el 2026 pueda dar algún indicio de default de deuda", aunque subrayó que será fundamental mantener el ritmo de acumulación de divisas y sostener la confianza de los mercados.
La caída del riesgo país fortalece las perspectivas
Finalmente, Piazza analizó el descenso del riesgo país y afirmó que esta tendencia mejora las posibilidades de financiamiento de la Argentina en los mercados internacionales.
Según explicó, una reducción sostenida del indicador permitiría acceder a tasas más bajas y fortalecer aún más la estabilidad financiera.
Por eso insistió en que el éxito del programa económico dependerá tanto de los resultados macroeconómicos como de la confianza de los inversores y de la sociedad. En esa línea, concluyó que "la confianza tiene que venir también de los argentinos".