La situación laboral de los jóvenes en Argentina atraviesa un momento crítico. Así lo planteó la periodista José Amore en el programa "QR!", de Canal E, en el que describió un escenario marcado por la precarización, el “rebusque” y la falta de perspectivas a futuro.
“Lo que se le ofrece a un pibe que quiere estudiar es que se saque una bici y reparta, y ni siquiera con eso pueda vivir”, sostuvo. En ese sentido, remarcó que las economías de plataformas funcionan como un “parche” ante la falta de empleo formal, aunque sin garantías laborales ni estabilidad.
Amore reconoció que estas aplicaciones evitan un escenario aún peor de desocupación, pero advirtió sobre la ausencia de regulación. “Agradezco en algún punto que existan, porque si no habría un desborde de pibes y pibas sin trabajo”, explicó. Sin embargo, subrayó que el problema de fondo persiste: empleo inestable, ingresos variables y sin derechos.
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Según detalló, la desocupación juvenil alcanza el 16% entre los 14 y 29 años, y llega al 17% en mujeres. Esta brecha, señaló, también refleja desigualdades de género y profundiza problemas sociales como la imposibilidad de independizarse o proyectar un futuro.
En la misma línea, el periodista Guido Bambini aportó datos sobre la caída de ingresos en trabajadores de aplicaciones. Explicó que, debido al aumento de la oferta de choferes, los pagos por viaje bajaron incluso en términos nominales. “Un viaje de La Plata a Aeroparque que antes se pagaba 30 mil pesos, ahora se paga 23 mil”, ejemplificó.
Para Amore, esta lógica responde a lo que definió como una “esclavitud del algoritmo”, donde los trabajadores dependen de reglas que no controlan y deben extender sus jornadas para alcanzar ingresos mínimos. “La cantidad de horas que tienen que trabajar para estar por encima de la línea de pobreza es cada vez mayor”, afirmó.
El análisis también incluyó un dato preocupante sobre el clima social. Según un informe citado en el programa, un 40% de los jóvenes estaría dispuesto a aceptar un sistema menos democrático si eso garantiza empleo. Para el periodista, este dato refleja un cambio de paradigma impulsado por la urgencia económica.
“La gente ya no elige la democracia per se, prioriza resolver su situación cotidiana”, concluyó.
LB