El Fondo Monetario Internacional confirmó un nuevo desembolso de 1.000 millones de dólares para la Argentina, en el marco del acuerdo firmado en 2025 por un total de 20.000 millones. Sin embargo, para Hernán Madera, analista político y economista, el dato positivo no alcanza para despejar las dudas estructurales que siguen afectando a la economía argentina y a la confianza de los mercados.
“Argentina tiene muchos vencimientos entre septiembre de este año y el 2027. Y por eso es que se está mirando constantemente el riesgo país”, explicó. Según señaló, el principal problema es que el país continúa acumulando deuda con organismos multilaterales que poseen prioridad de cobro.
“Argentina le debe cada vez más a acreedores privilegiados, como el mismo Fondo y otros organismos multilaterales. Y esos organismos tienen privilegio de pago”, sostuvo.
Incertidumbre política y riesgo electoral
Madera remarcó que el escenario político también condiciona la llegada de inversiones y el financiamiento externo. “Nos estamos acercando a una situación de balotage sí o sí”, afirmó, al señalar que el Gobierno se mantiene en torno al 40% de imagen y que persisten dudas sobre quién podría gobernar después de 2027.
En ese sentido, consideró que el FMI conoce las dificultades históricas de la Argentina para estabilizar su economía. “Argentina sigue ahí, en ese tango con el Fondo, porque no puede ordenar sus cuentas y no puede ordenar su macro”, expresó, comparando la situación local con países de la región como Chile, Brasil y México, que ya no dependen del organismo internacional.
El analista también se refirió al crecimiento político de Axel Kicillof y al desgaste de la gestión nacional. “El gobierno se está tirando tantos tiros en el pie que la oposición se mantiene en silencio sobre lo que hace Milei”, lanzó. Además, advirtió que ciertos discursos y decisiones oficiales generan un desgaste progresivo en la opinión pública.
Economía, ajuste y caída de imagen
Consultado sobre qué podría revertir la caída en la imagen presidencial, Madera respondió de manera tajante: “La microeconomía”. Para el especialista, la recuperación económica todavía no llega al bolsillo de la población y el ajuste fiscal sigue golpeando sectores clave.
“No reactiva la construcción, no reactiva la industria y no reactiva el consumo”, afirmó. También cuestionó la continuidad de despidos en el sector público y aseguró que el crecimiento económico actual resulta insuficiente.
Finalmente, advirtió sobre los riesgos políticos de confrontar con sectores de la sociedad. “El próximo paso es mucho más peligroso, es criticar a la opinión pública, es agarrársela con los votantes”, concluyó.