El economista Julio Gambina analizó en diálogo con Canal E el impacto de la crisis energética y el fallo judicial vinculado a YPF, y advirtió que el debate actual está atravesado más por intereses políticos que por una discusión de fondo sobre el modelo energético argentino.
En ese sentido, planteó que tanto el oficialismo como la oposición celebran el escenario actual, aunque por motivos diferentes: “El gobierno celebra y la oposición también celebra”, señaló, marcando una primera contradicción en el análisis público del tema.
La disputa política detrás del caso YPF
Gambina cuestionó la interpretación oficial del fallo en Estados Unidos, que fue presentado como un respaldo político internacional. “Se da a entender que es una ayuda del poder ejecutivo estadounidense sobre la justicia”, afirmó, al tiempo que advirtió que esto abre interrogantes sobre la independencia judicial.
Además, explicó que desde el gobierno anterior se reivindica la estatización de la compañía: “Se sostiene que fue correcto lo que se hizo porque hoy hay un balance energético positivo”.
El rol de YPF en el nuevo escenario energético
El economista destacó que YPF fue un actor central en el cambio del balance energético del país. “Se pasó de un déficit de 6.000 millones de dólares a un superávit de 6.000 millones”, detalló, al subrayar la importancia de la empresa en la generación de divisas.
En ese marco, remarcó que el principal beneficiario de este proceso fue la propia compañía, que pudo reinvertir sus excedentes y consolidar su crecimiento.
El debate de fondo: ¿privatización o empresa estratégica?
Más allá de la coyuntura, Gambina planteó que la discusión clave es estructural y tiene que ver con el futuro de la empresa. “El gobierno tiene una lógica de privatización y ha sostenido que quiere privatizar YPF”, advirtió.
Sin embargo, señaló que a nivel global el control de la energía sigue en manos estatales: “En el mundo, la energía está manejada por los Estados”. Para el economista, la discusión no es binaria, sino que implica un equilibrio entre propiedad pública y privada en un sector estratégico.
Un contexto internacional incierto
Gambina también alertó sobre la volatilidad del escenario global, especialmente en relación al precio del petróleo. “Nadie puede decir hoy a cuánto se va a ir el precio del petróleo”, sostuvo, al destacar el impacto que tiene esta variable en la economía mundial.
Además, vinculó la cuestión energética con la disputa geopolítica entre China y Estados Unidos.
El cambio de paradigma: del petróleo a la electricidad
El economista explicó que el mundo atraviesa una transición energética donde la electricidad gana protagonismo. “Hoy la disputa es mucho más por la electricidad”, afirmó, y puso como ejemplo el avance de los autos eléctricos, con China liderando ese proceso.
En ese sentido, cuestionó la falta de una estrategia clara en Argentina: “No se está analizando cuál es la política energética del país”.
Un debate pendiente en Argentina
Para Gambina, el país enfrenta una disyuntiva clave: profundizar el modelo exportador de hidrocarburos o avanzar hacia un esquema de desarrollo industrial basado en la energía. “¿Queremos exportar o usar la energía para el desarrollo interno?”, planteó, al enumerar las alternativas en discusión.
Finalmente, advirtió que el conflicto judicial aún no está cerrado: “Todavía falta que se expida la Corte Suprema”, concluyó.