En diálogo con Canal E, Miguel Ponce, especialista en comercio internacional, describió un escenario global crítico marcado por tensiones bélicas, incertidumbre económica y efectos colaterales en múltiples sectores.
El entrevistado señaló que los recientes anuncios políticos buscan calmar a los mercados: “Todo esto que anuncia Trump es para tranquilizar los mercados”, afirmó, al tiempo que explicó la reacción inmediata en variables como el petróleo, el oro y los activos financieros. Sin embargo, advirtió que la situación dista de estar resuelta y que las señales son contradictorias.
Guerra, mercados y tensiones internacionales
El especialista recordó que el escenario actual ya había sido anticipado como crítico: “Estamos viviendo la mayor crisis comercial desde la Segunda Guerra Mundial”, citando evaluaciones de organismos internacionales. A esto se suma un factor aún más preocupante: “Estamos viviendo la mayor disrupción energética de la historia”, lo que amplifica la incertidumbre global.
En este contexto, Ponce explicó que existen diferencias estratégicas entre los actores involucrados: mientras Estados Unidos busca una resolución rápida, otros países mantienen objetivos distintos. Esta divergencia complica cualquier salida inmediata y prolonga el conflicto.
Además, advirtió sobre la resistencia de Irán y la dificultad de lograr una resolución rápida: “Yo tengo la sensación que ahí se nos abre un gran signo de pregunta”, sostuvo, frente a las expectativas de una solución en el corto plazo.
Impacto económico y efectos en la vida cotidiana
Más allá de la geopolítica, Ponce enfatizó las consecuencias concretas sobre la economía global. “Esto como nos va a impactar no solo con el alza de las tarifas sino que ya empieza a pegar en la salud”, alertó, al describir cómo la crisis energética afecta tanto a la producción como al consumo.
Uno de los puntos más críticos es el abastecimiento de insumos: “Muchísimos medicamentos son productos del petróleo”, explicó, subrayando el riesgo de escasez si la situación se prolonga. En ese sentido, advirtió que los problemas en las cadenas de suministro no se resuelven de forma inmediata, incluso si el conflicto cesa.
Finalmente, dejó una advertencia sobre el escenario a futuro: “Estamos claramente entrando en una situación conflicto de gravedad”, concluyó, marcando el riesgo de que la crisis escale aún más si no se logra una solución diplomática sostenida.