El mundo del trabajo atraviesa una transformación profunda impulsada por la tecnología y la inteligencia artificial. Patricia Almendro, gerente de consultoría académica de Pearson, advirtió que “sabemos que las habilidades laborales están cambiando y que va a haber un gran cambio, un 65% de ellas van a cambiar para el 2030”, lo que obliga a empresas e instituciones educativas a adaptarse con rapidez.
En este escenario, la especialista remarcó la necesidad de repensar la formación profesional. “La educación debe evolucionar para preparar a las personas… para este mundo donde la inteligencia artificial ya es parte central del trabajo y del aprendizaje”, afirmó, destacando que el aprendizaje continuo será una de las principales herramientas para no quedar rezagado.
Aprender a aprender: la competencia clave del futuro
Uno de los ejes centrales del cambio es la capacidad de adaptación. Almendro explicó que “hoy ya no se trata de acumular conocimientos… el diferencial está en la capacidad que tenemos para incorporar nuevas habilidades de forma constante”, lo que redefine completamente el concepto tradicional de educación.
En este sentido, subrayó la importancia de desarrollar el hábito del aprendizaje permanente: “desarrollar ese hábito de reaprender… es la clave hoy en día”. Este enfoque implica flexibilidad, apertura al cambio y una actualización constante frente a un entorno laboral dinámico.
Además, destacó que la inteligencia artificial no debe ser vista como una amenaza, sino como una aliada estratégica. “No se trata de evitarla… la inteligencia artificial la tenemos que tener como aliada”, sostuvo, al tiempo que remarcó la importancia de comprender su funcionamiento, cuestionar sus resultados y aplicarla de manera efectiva en el trabajo diario.
Habilidades humanas y liderazgo en la era digital
Frente al avance de la automatización, Almendro puso el foco en el valor diferencial de lo humano. “Hay que fortalecer las habilidades humanas… desarrollar el pensamiento crítico”, señaló, destacando que la capacidad de análisis, la toma de decisiones y la empatía serán cada vez más demandadas.
También remarcó la importancia de la comunicación y la inteligencia emocional en entornos laborales cada vez más complejos. Estas habilidades, explicó, son fundamentales para complementar el uso de tecnologías avanzadas y generar valor en las organizaciones.
En cuanto al liderazgo, la especialista fue contundente: “hay que saber escuchar a las personas… y desarrollar perfiles híbridos”, combinando conocimientos técnicos con habilidades interpersonales. Este nuevo tipo de liderazgo resulta clave en equipos diversos, muchas veces distribuidos globalmente y atravesados por dinámicas digitales.
Finalmente, Almendro enfatizó la necesidad de no perder de vista el factor humano en medio de la transformación tecnológica. “Podemos integrar la tecnología a nuestro día a día, pero a la vez no olvidarnos de lo humano”, concluyó, subrayando que el equilibrio entre innovación y bienestar será determinante en el futuro del trabajo.