En diálogo con Canal E, el economista Santiago Casas, integrante de Líneas Economistas, relativizó el optimismo expresado por el ministro de Economía, Luis Caputo, y aseguró que la mejora de algunos indicadores macroeconómicos todavía no se traduce en una recuperación generalizada para la sociedad. El entrevistado, sostuvo que el crecimiento actual “está bastante concentrado” y advirtió que el deterioro del salario real continúa afectando el consumo y el humor social.
Casas reconoció que algunos datos muestran una mejora respecto al año pasado, pero aclaró que la situación sigue siendo dispar. “La economía a nivel agregado crece y le va bien, pero ese crecimiento está bastante concentrado en determinados sectores y es muy heterogéneo”, afirmó. En ese sentido, explicó que las actividades vinculadas al empleo masivo aún no recuperan los niveles previos a 2023.
Además, señaló que el principal problema es la sensación de estancamiento que percibe gran parte de la población. “El salario real viene de siete meses seguidos de caída”, remarcó, y agregó que los datos más recientes de abril y mayo “no son buenos”. Para el economista, el movimiento de la economía actual “es como un serrucho”, sin consolidar un despegue sostenido.
Inflación en baja y crecimiento desigual
Durante la entrevista, Casas coincidió con Caputo en que la inflación de mayo probablemente será menor a la de abril, aunque aclaró que ese dato no garantiza una mejora estructural de la economía. “Seguramente la inflación de mayo sea menor a la de abril”, reconoció, aunque evitó validar el escenario optimista planteado por el Gobierno de cara al próximo año.
El economista también analizó la situación de sectores específicos, como la construcción, donde algunos empresarios ya observan nuevos proyectos e inversiones. Sin embargo, recordó que se trata de una actividad que “le ha ido muy mal en los últimos dos años”, y consideró que la recuperación todavía es incipiente.
Incertidumbre electoral y tensiones económicas
Casas advirtió además que el contexto político podría convertirse en un factor determinante para la economía en 2027. Según explicó, la incertidumbre electoral puede frenar inversiones y generar tensiones cambiarias. “En la medida que el mercado perciba que esa probabilidad de reelección se hace más chica, va a ir generando tensiones”, sostuvo.
Sobre la visión oficial respecto a la actividad económica, el analista consideró que el Gobierno tiene parte de razón cuando habla de niveles récord, aunque aclaró que esos números responden principalmente al desempeño del agro, la minería y sectores energéticos. “La actividad económica es récord, pero está traccionada por tres sectores de la economía. Los demás están estancados”, concluyó.