Este miércoles 8 de julio, Agostina Vega hubiera cumplido 15 años. En una jornada atravesada por el dolor, su padre, Gabriel Vega, publicó un video homenaje con imágenes de la adolescente asesinada en Córdoba y renovó el pedido de justicia, mientras su familia recordó el cumpleaños que había comenzado a organizar y que nunca pudo celebrarse.
El video fue compartido en redes sociales bajo el mensaje "Tus 15 años siempre serán recordados". En el cierre, Gabriel volvió a reclamar el esclarecimiento del crimen: "En la búsqueda de la justicia, la verdad es el primer paso, pero el respeto por el otro es el camino completo. Justicia por Agostina".
Para sus abuelos, Elizabeth y Miguel, la fecha significó revivir los sueños que Agostina tenía para esa etapa de su vida. "Hoy cumpliría 15 años mi nieta. La familia está destruida porque Agostina vivía con nosotros, compartía su vida, sus sueños; todo lo que ella quería hacer lo compartía con nosotros", expresó Elizabeth.
La mujer contó que la adolescente había imaginado durante meses cómo quería celebrar ese momento. "Agostina quería su fiesta de 15. Nos había pedido que, como el cumpleaños caía un día de semana, quería juntarse con los amigos el sábado", recordó.
Según explicó, la familia había previsto una reunión íntima para esa semana y una gran celebración en septiembre. "El vestido lo tiene la mamá, el vestido está. Todos estábamos ilusionados con el cumpleaños de Agostina", dijo.
Elizabeth también recordó uno de los deseos más especiales de su nieta. "Ella decía que, como Melisa y mi otra hija cuando cumplieron 15 años habían entrado con sus hermanos del brazo, Agostina quería entrar con su abuelo y sus tíos", contó.
El vacío que dejó
La abuela describió a Agostina como una adolescente alegre, cercana a su familia y muy querida por su entorno. "Era una nena muy feliz acá con su familia. Se la pasaba todo el tiempo haciendo chistes, cantando, como una adolescente", afirmó.
También evocó las tardes compartidas con sus amigas frente a la casa. "Se sentaba en el banquito del frente con sus amigas todas las tardes, el rato que la madre le daba permiso, y desde el negocio nosotros la escuchábamos. Era una nena muy feliz", agregó.
Miguel también habló sobre el contraste entre lo que la familia esperaba vivir y la realidad que les toca afrontar. "Hoy tendría que estar con preparativos para hacer un almuerzo o una cena en familia festejando el cumpleaños de ella. En vez de estar eligiendo algo para ella fuimos a hacerle una placa para ponerle en el cementerio. Acá estamos, parados como se puede, con el corazón hecho pedazos, el alma partida en dos", expresó.

El abuelo recordó que Agostina se había criado con ellos desde los cuatro años y que el vínculo era el de una hija. "Éramos los papás de ella", sostuvo.
La causa continúa
Mientras la investigación avanza, Miguel aseguró que la familia mantiene la confianza en el trabajo de la Justicia. "Tenemos que trabajar porque necesitamos mantenernos. Con respecto a la causa, la veo bien encaminada. Estamos confiando en el fiscal, que siempre nos llama para mantenernos al tanto de las medidas que toma y de las que va a realizar", señaló.
El abuelo también contó que la madre de Agostina atraviesa uno de los momentos más difíciles desde el crimen. "Hoy está dormida porque tomó una pastilla calmante. De salud está bien, pero mentalmente todavía está más o menos", relató.