Este viernes después de mediodía asumieron las integrantes de la nueva Procuración Penitenciaria provincial, un organismo judicial que se agrega al Tribunal Superior de Justicia (TSJ), la Fiscalía General y la Defensoría General.
El presidente del TSJ, Domingo Sesín, tomó juramento en primer lugar a Bettina Croppi como procuradora penitenciaria general. Luego juraron las adjuntas, Guadalupe Trillo Pellizari y María Florencia Degano y, por último la secretaria técnica Melani Mattio. El gran ausente fue Iván Rodríguez, quien continúa como fiscal de Instrucción, a pesar de que su pliego como procurador penitenciario adjunto tiene aprobación de la Unicameral.
Las denuncias ante el Jury por su desempeño en la investigación a Claudio Barrelir por la presunta privación ilegal de la libertad de una mujer que logró escapar, dejó frizada su asunción. Todo salió a la luz después del femicidio de la adolescente Agostina Vega, por el cual Barrelier también está acusado y afronta una compleja situación procesal.
La cancelación o postergación de la asunción de Rodríguez no fue aún explicada por el gobierno que lo propuso, por la Unicameral que prestó acuerdo al nombramiento, ni del TSJ encargado de tomar juramento a los nuevos magistrados.
La nueva procuración penitenciaria ya está integrada pero se pondrá en marcha efectivamente después de la feria judicial de invierno.
En el lugar que dejó vacante Croppi, asumió Néstor Gómez como fiscal general adjunto y éste fue reemplazado en el cargo que tenía en la Defensoría General Adjunta por Jorge Gustavo Folloni.