La cordillera patagónica enfrenta un desastre ambiental sin precedentes. Incendios forestales en Cholila, Chubut, ya arrasaron más de 45.000 hectáreas y continúan activos, con focos secundarios que dificultan su control. Los bomberos cordobeses trabajan sin descanso para contener las llamas y proteger tanto a las comunidades como a los bosques milenarios de la región.
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En ese contexto, Roberto Schreiner, vocero de la Secretaría de Gestión de Riesgo de Córdoba, detalló en Radio 6 en Punto a Punto (90.7) cómo opera el contingente cordobés y la magnitud del desafío. “Estamos trabajando en condiciones extremas. Hace muchos años se firmó una ley de acción, pero a veces no hace falta una ley para ser solidario”, aseguró.
Los incendios comenzaron hace semanas en Epullén, al norte de Cholila, y se extendieron a Cholila y al Parque Nacional Los Alerces. Schreiner explicó: “La ciudad de Cholila estaba muy complicada porque había fuego a todo alrededor y mucho humo sobre la ciudad. Caminando por las calles se sentía el olor característico de los incendios forestales”.
Además, los focos secundarios y el fuego subterráneo representan un desafío adicional: “Este fuego puede ir por debajo, porque puede haber canaletas que hacen los animales por donde se traslada el fuego. Se ve en la montaña que empiezan focos secundarios muy arriba de la cabeza del incendio, y es imposible que una persona vaya allí”, señaló Schreiner.
El contingente cordobés incluye equipos del Plan del Fuego y TAC. Trabajan desde las 6:30 hasta las 21:30, generando brechas y cortafuegos con motosierras, sopladoras y motobombas. Schreiner destacó la logística que acompaña el trabajo: “Si se rompe alguna máquina, se nos provee de repuestos, combustible y aceites, y la logística sube hasta el lugar del incendio. Todo está coordinado porque la logística también está a cargo de bomberos”.
La magnitud del esfuerzo es enorme: la primera delegación llegó con 70 personas, seguida por otras dos de 30 bomberos, recorriendo hasta 4.000 kilómetros entre ida y vuelta para colaborar con Chubut.
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A pesar de las dificultades, la solidaridad interprovincial y la coordinación logística permiten avanzar en el combate de los incendios. “El gobierno de la provincia de Chubut nos tiene muy en cuenta. Si tuviéramos algún problema con cualquiera de las máquinas, ellos rápidamente nos consiguen los repuestos y tenemos todo lo que necesitamos. Así que realmente estamos coordinados, y es extenuante el trabajo. No solo es un halago hacia las personas, sino al modo de trabajar, a la cantidad de trabajo y a la calidad de trabajo que hace toda esta delegación”, afirmó el vocero cordobés.
De esa forma, con focos aún activos y más de 45.000 hectáreas quemadas, el trabajo de los bomberos cordobeses en Cholila refleja la magnitud de los incendios en la Patagonia y la determinación de quienes enfrentan el fuego para proteger vidas y ecosistemas.