La bancada de legisladores de la UCR, encabezada por Matías Gvozdenovich, profundizó su ofensiva contra el Ejecutivo provincial por el repliegue del Banco de Córdoba en localidades del “interior profundo” y ahora apuntó contra una reconversión edilicia en la sucursal Catedral que, según denuncian, implicaría el cierre de 13 cajeros automáticos para construir "departamentos" destinados a personal jerárquico.
La discusión por el retiro de cajeros automáticos y el cierre de extensiones de mostrador en el interior se transformó en un frente político de alto voltaje. El radicalismo presentó una batería de proyectos de resolución y pedidos de informes con un eje claro: cuestionar el “ajuste” operativo de Bancor y trasladar el costo político al Gobierno peronista.
Pero la ofensiva opositora sumó otro reclamo a la polémica. La espada legislativa de la UCR redobló la apuesta con un nuevo pedido de informes dirigido al Ejecutivo -al que accedió Perfil Córdoba- para que, a través del banco, detalle las modificaciones de la sucursal Catedral, en pleno centro de la ciudad de Córdoba.
Según la información recabada por la UCR, en esa sede se cerraría un centro operativo con 13 cajeros automáticos en la esquinda de San Jerónimo e Ituzaingó para reconvertir el espacio en "dormitorios" destinados a la plana jerárquica del banco proveniente del interior, que deba pernoctar en la Capital.
“Aunque parezca increíble, sacan cajeros y hacen dormitorios”, lanzó el jefe del bloque radical, aliado de Rodrigo de Loredo. Y fue más allá: “Esta es la verdadera casta política de Córdoba que gobierna hace 26 años. Ya es demasiado”.
Embate opositor
En su pedido de informe, Gvozdenovich demanda saber los motivos del cierre del centro operativo con 13 cajeros. Y habla de modificaciones edilicias que se realizaron al edificio de la sucursal Catedral del Banco.
En ese plano, solicita que se explicite la ubicación y el destino de la construcción de habitaciones, dormitorio, baño privado, dentro de la Sucursal Catedral, e informe si las mismas tienen acceso o ingresos desde la vía pública. Por último, requiere que se adjunte resolución o directiva de las autoridades del Bancor para la construcción de dichas habitaciones.
En redes sociales, el halcón opositor amplificó su crítica con un mensaje directo: “En vez de mejorar la atención al público, van a hacer 14 departamentos para el personal jerárquico. En lugar de pagarse un hotel, van a tener un lugar de lujo acá”. En su embate, el opositor apuntó contra el PJ en el poder: “Por eso 26 años de peronismo son demasiado y estas son las pruebas”.
Desde el banco se negó la situación que denuncia Gvozdenovich. “De ninguna manera es como dicen los legisladores”, se escuchó decir a un interlocutor de la entidad.
Cajeros en retirada: la UCR presiona por poner en debate el repliegue de Bancor en el interior
Cajeros en el interior
La bancada UCR ya se hizo eco del malestar de jefes comunales ante la exigencia del banco de que los municipios asuman el costo de mantenimiento de los cajeros automáticos si desean evitar su retiro. Según detalló Gvozdenovich, el monto ronda los 3 millones de pesos mensuales —unos 1.800 dólares—, cifra que calificó de “abusiva” para las gestiones locales con presupuestos acotados.
“El banco pretende cobrarle a los intendentes por mantener los cajeros, pese a que los municipios ya aportan el espacio físico, la energía, la limpieza y la seguridad”, sostuvo el legislador en declaraciones al programa “6 en Punto”, por Radio Punto a Punto.
Para el radicalismo, el servicio de cajeros automáticos en pequeñas localidades constituye un “servicio esencial” que debe ser garantizado por la Provincia y no delegado en los municipios.
Desde la conducción del banco, en cambio, defienden la reestructuración bajo criterios de eficiencia. Días atrás, Claudio Monetto, director comercial y de canales de la entidad, reconoció que se están retirando cajeros y cerrando centros de pago en destinos con baja transaccionalidad y altos costos de mantenimiento. “Somos un banco comercial que compite en el sistema financiero y debe ser rentable”, afirmó, aunque recordó el carácter público de la institución.
Como alternativa, explicó que avanzan esquemas de cajeros coadministrados con municipios y alianzas con comercios y cooperativas para garantizar la extracción de efectivo. “No hay destinos que se vayan a quedar sin cajero”, aseguró, aunque admitió que el nuevo modelo exige un esfuerzo compartido y un proceso de diálogo con los gobiernos locales.
En medio de la escalada política, la UCR promete insistir con dar el debate en la Unicameral. La postura oficial busca encuadrar el repliegue como una reorganización operativa y no como un retiro del territorio, mientras la oposición lo presenta como un ajuste que traslada costos al interior ante "una decisión política" del gobierno provincial.