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CRIMEN DE NORA DALMASSO

Claves del Jury a los fiscales: un ADN masculino NN y una extensa investigación. ¿Incluyó a Bárzola?

La fiscal general adjunta, Bettina Croppi, será la acusadora, mientras que ya entraron en acción los defensores de Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro. Perfil Córdoba reconstruyó la cronología de la intervención oficial del FBI. En paralelo hubo investigadores privados.

Nora Dalmasso
NORA DALMASSO. Fue asesinada el 25 de noviembre de 2006. El crimen continúa impune. El único sospechoso es el parquetista Roberto Bárzola, cuyo ADN coincide con huellas genéticas en el cuerpo de la víctima. | Cedoc Perfil.Netflix

En abril comenzará un juicio de destitución inédito: tres fiscales son acusados de negligencia grave y mal desempeño en sus funciones por el irresuelto crimen de Nora Dalmasso, perpetrado el 25 de noviembre de 2006 en el country Villa del Golf de Río Cuarto. Ellos son Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro.

Seguramente el debate se abrirá en la segunda quincena de abril. Los miembros del Jurado de Enjuiciamiento, presidido por Julieta Rinaldi, deben resolver qué día comenzará el proceso. Antes, se solicitó a las partes que respondan sobre incidentes planteados. Después el Jurado decretará la prueba y establecerá cuándo comenzará el juicio.

Javier Di Santo es defendido por la abogada Luciana Caminal; Daniel Miralles, por Daniel Alejandro Hernández, y Luis Pizarro, por Carlos Pajtman.

La acusación fue elaborada por el fiscal General, Juan Manuel Delgado y la adjunta, Bettina Croppi. Delgado terminará su mandato el 31 de marzo venidero, por lo que en el debate actuará Croppi.

Di Santo, Miralles, Pizarro
JAVIER DI SANTO, DANIEL MIRALLES Y LUIS PIZARRO

El reproche a los tres acusados

Después de 18 años y de un juicio absolutorio al último acusado —el viudo Marcelo Macarrón— un cuarto fiscal, Pablo Jávega, retomó la investigación y al cotejar un ADN masculino NN que se descubrió en el cuerpo y la bata de la víctima, llegó a la conclusión de que había un sospechoso: Roberto Bárzola, el parquetista que declaró en los albores de la investigación que había ido a la casa de la familia Macarrón el sábado del crimen, tocó la puerta y nadie lo atendió.

La acusación deposita la responsabilidad en los sucesivos directores de la pesquisa, Di Santo, Miralles y Pizarro, por no haber profundizado la línea investigativa sobre ese empleado. En realidad, Bárzola sí fue investigado junto a una decena de trabajadores que fueron a la casa donde se cometió el homicidio porque estaba en obras. Se allanó su domicilio y se intervino el teléfono de su esposa.

El nudo gordiano a desentrañar en el Jury es por qué no fue incluido en la lista de numerosos ADN que se cotejaron a lo largo de una década y media de instrucción. Al declarar como testigo, Bárzola se colocó próximo a la escena del crimen y saltaron contradicciones en su declaración con la de su empleador, porque él no tenía asignado ir al country Villa del Golf ese día. Debía trabajar, en realidad, en otra casa.

Primer dato: Bárzola sí fue investigado junto a otros trabajadores, pero no se tomaron sus datos genéticos ante la mera posibilidad de que coincidieran con los rastros recogidos del cuerpo y la ropa de Nora Dalmasso.

Roberto Barzola
ROBERTO BÁRZOLA. El parquetista fue imputado pero sobreseído por prescripción. El Tribunal Superior tiene bajo análisis un recurso de la familia Macarrón.

Una investigación privada

La sigla FBI (el Buró de Investigaciones Criminales de Estados Unidos) es mencionada en el caso Dalmasso. Pero hay que aclarar que hubo dos intervenciones, una por iniciativa de la familia, que contrató a un exagente del organismo norteamericano, y otra oficial.

En febrero de 2007, a sólo tres meses del crimen, el abogado Daniel Lacasse encargó a investigadores privados una pesquisa. En ese momento Río Cuarto estaba convulsionada por la detención del pintor Gastón Zárate que derivó en una manifestación masiva denominada “el perejilazo”, que llegó hasta el estudio del letrado que por entonces representaba a los Macarrón.

A pedido de Lacasse, entraron en acción la riocuartense Mariana Azar y su esposo, el estadounidense, Stephen Walker, exmiembro del FBI. Lo hicieron como integrantes de la consultora en seguridad IFPC con sede en Washington DC.

Asumieron la tarea encomendada con tres condiciones: el resultado no descartaría a ningún sospechoso, aunque fueran los Macarrón; lo hacían “pro bono”, ad honorem, y las conclusiones serían entregadas a la máxima autoridad judicial del caso. El trabajo consistió en el análisis de los cinco cuerpos de expedientes de los tres primeros meses de la investigación: pruebas documentales, testimonios, autopsia, etc.

Fue entregado al entonces fiscal General, Darío Vezzaro. Allí sugirieron varias hipótesis, entre las cuales poner la mira sobre el parquetista Bárzola.

Esto declaró Azar convocada como testigo por el fiscal Jávega el 12 de febrero del año pasado.

En relación a ese informe privado, Cadena 3 entrevistó hace un año a Vezzaro. En la nota periodística habló de una comunicación “informal” de Azar en Buenos Aires y no mencionó un escrito presentado formalmente. Aclaró, también, que como fiscal general no podía pasar por sobre la autoridad del titular de la investigación Javier Di Santo.

El dato fehaciente es que las conclusiones de los investigadores privados Azar-Walker no fueron incorporadas al expediente. No hay forma de saber quién lo recibió y dónde lo derivó.

Aún sin ese informe de 2007, ¿era posible sospechar de Bárzola y avanzar sobre esa pista?

Según fuentes de la causa, la familia Macarrón, aún sin tener el paper de los investigadores del IFPC, habría solicitado que se investigue a Bárzola. Seguramente esa será una de las preguntas que les harán a Facundo y Marcelo Macarrón cuando testifiquen ante el Jury.

El informe oficial del FBI

Contemporáneo al trabajo de los investigadores privados, la Justicia de Córdoba tomó contacto con laboratorios del FBI, especialistas en criminalística y criminología.

Los informes criminológicos del área que encabezaba William Godoy constan en la causa. Fueron incorporados al expediente el 24 de junio de 2008. La diferencia con el de Azar-Walker es que el reporte sugiere líneas de investigación similares, pero no menciona al parquetista.

El ADN masculino no identificado

Desde una perspectiva criminalística también hubo un recorrido. En el juicio que terminó con la absolución de Marcelo Macarrón, la investigadora del Ceprocor Nidia Modesti explicó que el laboratorio local llegó a identificar abundante ADN de Nora Dalmasso y dos huellas masculinas.

Uno de los laboratorios del FBI purificó y amplió esas muestras de ADN masculinas para detectar haplotipos. Uno resultó ser del linaje Macarrón porque Félix Macarrón estuvo en la casa horas después del crimen. El otro resultó desconocido, no fue posible identificarlo.

Ese dato genético masculino quedó suspendido en el océano de hipótesis sobre las cuales luego se trabajó en más de una década. El informe data de 2011.

Luego del juicio absolutorio de Marcelo Macarrón, Pablo Jávega se convirtió en el cuarto fiscal que tomó la causa. Analizó nuevamente todo el expediente. Entre otras cosas, volvió sobre el ADN que no se pudo identificar. A través de un método de círculos concéntricos de personas que pasaron por la casa del country Villa del Golf, desde la fecha del hecho y expandiendo el espectro temporal.

Se plantearon dos centenares de análisis genéticos. Si bien Bárzola había sido investigado en los inicios de la causa aquella línea se cerró. Recién en 2024 fue convocado para cotejar el ADN y resultó positivo.

Innumerables preguntas

¿Por qué Di Santo, Miralles y Pizarro no pidieron una muestra de ADN a la persona que dijo que estuvo en la casa, muy cerca de la escena del crimen? ¿Por qué se dejó en suspenso un ADN masculino que apareció en el cuerpo de la víctima sin profundizar el trabajo de identificación? ¿Cuánto tuvieron que ver los investigadores de Homicidios de la Policía, la Unidad Judicial y la Dirección de Investigaciones Operativas (DIO) que son los equipos técnicos del Ministerio Público Fiscal?

El Jury abrirá las puertas a un debate inédito por varios motivos: tres fiscales acusados en un mismo juicio, conductas presuntamente omisivas calificadas como graves que las defensas refutarán. Y la gran incógnita: ¿el resultado del juicio político a los investigadores aportará justicia a un crimen impune?

CRONOLOGÍA

25/11/2006: Crimen de Nora Dalmasso

10/2/2007: ‘Perejilazo’, en defensa del pintor Gastón Zárate

Febrero 2007: Daniel Lacasse encarga una investigación privada a exagente del FBI, Stephen Walker y su esposa Mariana Azar.

Mayo de 2007: El informe de los investigadores privados sindica al parquetista como sospechoso. No está en el expediente.

24/6/2008: El FBI envía un informe criminológico a la Justicia. Plantea hipótesis de sospechosos entre los trabajadores de la casa, pero no da nombres.

Marzo de 2011: El FBI determina dos huellas genéticas masculinas en el cuerpo de la víctima.

Diciembre de 2024: Imputan a Roberto Bárzola como sospechoso del crimen al cotejar su ADN con el rastro genético masculino en el cuerpo y la bata de Nora.