Las clínicas privadas de Córdoba encendieron la alarma por los retrasos en los pagos del PAMI, una situación que pone en riesgo la estabilidad financiera de los centros de salud y podría afectar la atención de los pacientes. Estos reclamos se suman a los recientes avisos del Colegio de Farmacéuticos de Córdoba, que días atrás ya había advertido sobre las dificultades que atraviesa el sistema.
Ignacio Escuti, presidente de la Asociación de Clínicas Privadas de Córdoba (Aclisa), en diálogo con Cadena 3, detalló que desde hace tres o cuatro meses, el PAMI comenzó a dividir los pagos: la mitad llega alrededor del día 20 y el resto recién a fin de mes. Esta medida, explicó, "empieza a complicar el manejo financiero, el pago de los sueldos, de los medicamentos y de todos los compromisos que tienen las clínicas".
En los últimos meses, varias prácticas médicas fueron rechazadas por el sistema, impidiendo que los afiliados recibieran atención. Escuti detalló: “El paciente llega con su turno y en la computadora de la clínica figura la atención bloqueada. No podemos atenderlo ni cobrarle, porque eso implicaría sanciones”.
Turnos bloqueados y pacientes en riesgo
Por otro lado, comentó que “el PAMI representa cerca del 50% de los ingresos de la mayoría de las clínicas. Si dejáramos de atender a esos pacientes, muchas tendrían que cerrar inmediatamente”. Este escenario genera incertidumbre y dificulta la planificación financiera de los centros de salud.
Asimismo, aseguró a Cadena 3 que esta dificultad no es única en Córdoba, sino que se replica en otras provincias. La dependencia de los afiliados al PAMI es tan alta que cualquier interrupción en los pagos tiene un efecto directo sobre la capacidad de atención de los centros privados.