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MUNDIAL 2026

Con Messi no alcanza y sin él no se puede

Demasiado recostado en el talento de su capitán, Argentina cumplió una actuación desconcertante ante Cabo Verde y terminó ganando 3-2 con mucho sufrimiento, padeciendo el desgaste del alargue y del calor.

Lionel Messi
OTRA VEZ GOLEADOR. Lionel Messi marcó el primer gol del triunfo 3-2 de Argentina sobre Cabo Verde. | CEDOC PERFIL

Ganó, y punto. Ni goleó, como muchos presagiaban, y mucho menos gustó. En su cuarta presentación mundialista, Argentina cumplió el trámite de clasificar, y no mucho más. Para validar su ‘chapa’ de favorito debió lidiar mucho más de lo imaginado ante un entusiasta Cabo Verde, que no sólo le opuso una férrea resistencia defensiva sino que también se animó a intentar lastimarlo. Y vaya si lo hizo, porque dos veces logró levantar un marcador adverso y empardar otra vez las cuentas, a tal punto de forzar un inesperado alargue que no le saldrá gratis al equipo que conduce Lionel Scaloni.

A punto estaba de cumplirse la primera hora de juego cuando el gol de Lionel Messi (¡cuándo no!) pareció encauzar partido hacia un destino previsible: un dominio sin sobresaltos, espacios que se abren y seguramente más tantos para festejar. Lo necesario como para asegurar pronto el pase a octavos de final y empezar a pensar en ese horizonte inmediato que marcaba un nuevo compromiso dentro de tres días y medio y ante un rival, Egipto, en desventaja por el desgaste de su prórroga ante Australia.

Nada de eso sucedió. Argentina eligió seguir con la fórmula de la primera media hora: control de pelota, toqueteo, paciencia y tranco cansino. Sin velocidad ni sorpresa, el seleccionado albiceleste fue metiendo el partido en un laberinto que transitó entre el tedio y el riesgo. Bastó que los caboverdianos tomaran nota, para que el asunto se empezara a complicar.

Dibu Martínez
"DIBU, DIBU". Los hinchas argentinos terminaron celebrando las atajadas de Emiliano Martínez en el difícil duelo ante Cabo Verde. /// SELECCIÓN ARGENTINA

Esta vez no alcanzó con que el genio frotara la lámpara. Cabo Verde dispuso una doble marca en zona para Messi, y cuando el ‘10’ logró imponer condiciones, encontró otro duro escollo en el arquero Vozinha. Una sola vez ‘La Pulga’ logró vulnerar con claridad a sus perseguidores y al cuidapalos cuando un envió largo de Lisandro Martínez le permitió, casi en un mismo acto, controlar la pelota en el aire y mandar la pelota a la red. Antes y después, le faltaron socios, en el medio, adelante, arriba y a los costados, donde Ahumada mostraba más amague que concreción y Molina se ofrecía en forma permanente, aunque sin poder gravitar en el juego.

En la zona de gestación, Mac Allister trataba de manejar los hilos siendo la primera referencia de juego, De Paul se desdoblaba entre la ambición de crear y la necesidad de subsidiar carencias ajenas, y Enzo Fernández, más suelto, se mostraba impreciso e inconexo. Ese juego sin referencias claras y excesivamente lento, sin los imprescindibles cambios de marcha, terminó atentando otra vez contra las chances goleadoras de Lautaro Martínez y también expuso nuevamente a ‘Cuti’ Romero lejos de su zona de confort.

En octavos de final, Argentina enfrentará a Egipto el próximo martes a las 13, en Atlanta.

No hubo reacción en la cancha, y tampoco en el banco. Y Argentina lo pagó caro con un empate que no estaba en los pronósticos de nadie. Los ingresos de ‘Nico’ González y Julián Álvarez le dieron más dinamismo al ataque de ‘La Scaloneta’, pero no marcaron un cambio radical. Además de Messi, el equipo no muestra un jugador diferente en esta Copa del Mundo, un tipo capaz de desatar el nudo más gordo y ajustado en el momento menos pensado. Mucho menos significativo, más tarde llegó el consabido cambio de lateral derecho, que una vez más reflejó el equívoco de haber apostado por dos ‘tocados’ en el momento de armar la lista,

Afortunadamente, hay algunos rasgos colectivos que afortunadamente funcionan. La pelota parada, por caso, que les permitió a los dos marcadores centrales registrar sus nombres en la tabla de los artilleros. Primero, Lisandro Martínez, para una segunda y efímera ventaja. Después, Romero, para el definitivo 3-2 que evitó dirimir el pleito en los penales.

Lionel Scaloni
SCALONI. "Todos pensaban que iba a ser un paseo, pero nosotros teníamos en claro que no iba a ser así", afirmó el entrenador, quien cumplió 100 partidos con Argentina. /// SELECCIÓN ARGENTINA.

“Ellos hicieron un excelente partido, pero nosotros nunca nos damos por vencidos. Los mata-mata son así, no hay que confiarse. Lo importante es que nunca bajamos los brazos y luchamos hasta el final”, reflexionó ‘Licha’ Martínez al término de juego. Del elenco albiceleste, el defensor destacó la resiliencia, precisamente el atributo que le permitió ir sorteando escollos tres años y medio atrás en Qatar, hasta llegar a levantar la Copa.

“Se sufrió, y demasiado se sufrió”, señaló, a su turno, el seleccionador argentino Lionel Scaloni. “Espero que ahora se den cuenta de que Cabo Verde no era un rival fácil”, sostuvo el DT de los 100 partidos, poniendo el foco del análisis en el rendimiento del elenco africano.

“Hicimos lo más difícil, que era hacer el primer gol, y pensamos que a raíz de eso íbamos a encontrar nuestro juego y estar más tranquilos, y pasó todo lo contrario. Perdimos la pelota, nos metimos más atrás, no pudimos presionar bien, y ellos nos complicaron con sus armas”, señaló Messi, quien se retiró de la cancha con gesto adusto y disconforme.

Después del gol de Romero, la hinchada argentina celebró un par de atajadas de Emiliano Martínez, lo cual refleja con claridad la zozobra que antecedió al último pitazo arbitral. El ‘Dibu, Dibu’ quedó resonando en los oídos de propios y extraños, como una melodía de película de suspenso.