En un contexto en que Córdoba enfrenta uno de los episodios más críticos de su sistema de transporte urbano en los últimos años, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP) firmaron este jueves en Buenos Aires un acuerdo salarial para el personal de transporte de pasajeros de corta y media distancia del interior del país.
El convenio se enmarca en el Convenio Colectivo de Trabajo N° 460/73 y establece una escala de incrementos mensuales entre enero y abril de 2026, con una revisión pautada para mayo.
El acuerdo llega en un momento en que la Municipalidad de Córdoba atraviesa una emergencia declarada en el transporte urbano. La ciudad amaneció el lunes 9 de marzo con un operativo de emergencia tras la salida de servicio de toda la flota del Grupo FAM, empresa que denunció un sabotaje masivo que afectó a más de 200 unidades. Ante la falta de un plan de recuperación del servicio, la Municipalidad decidió anular el contrato con la empresa.
El esquema de emergencia fue coordinado con las empresas Tamse, SíBus y Coniferal, que asumieron de manera provisoria la prestación en los corredores 2, 5 y 7 de la ciudad. Por decisión del intendente Daniel Passerini, los pasajeros de esos corredores no pagarán boleto mientras dure el plan de contingencia, ya que el costo es absorbido por la Municipalidad.
En ese marco de tensión institucional y malestar ciudadano, el acuerdo entre la UTA y la FATAP representa una señal de alivio para el sector. Al despejar la posibilidad de paros o medidas de fuerza por reclamos salariales en el transporte de media y larga distancia, la gestión municipal evita sumar un frente de conflicto adicional en un momento en que ya tiene comprometida buena parte de su capital político en la reorganización del sistema urbano.
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El municipio mantiene la emergencia en el transporte urbano mientras define nuevos operadores para los corredores que prestaba la firma, y el sistema reestructurado debería estar en funcionamiento antes del 31 de marzo. En ese calendario ajustado, cualquier huelga del sector de transporte de pasajeros habría profundizado el descontento de los vecinos y dificultado aún más la recomposición del servicio.
La gran incógnita para Córdoba sigue concentrada en el corredor 2: hasta ahora el único oferente firme para ese paquete era FAM, y la ciudad enfrenta el riesgo de quedarse sin reemplazo claro para uno de los recorridos más importantes del sistema, el que conecta el norte con el sur de la ciudad y concentra un volumen crítico de pasajeros.
El convenio firmado este jueves también incluye una cláusula de paz social. Las partes se comprometieron a mantener la estabilidad en el sector y a resolver eventuales conflictos en el marco de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación. Además, acordaron que no se descontarán a los trabajadores los salarios correspondientes a la medida de fuerza realizada en febrero.
Las partes pactaron reunirse en mayo para evaluar nuevas actualizaciones salariales en función de la evolución de precios y los costos del sector.