Stellantis paralizará durante siete semanas la producción de las pickups Fiat Titano y RAM Dakota en su planta de Ferreyra, en la ciudad de Córdoba. La medida comenzará el 1° de diciembre y combinará tres semanas de cese de actividad con cuatro semanas de vacaciones. La fabricación de ambos modelos se retomaría el 18 de enero.
La decisión responde a la caída de las ventas de estos vehículos tanto en el mercado argentino como en los destinos de exportación. El parate no alcanzaría al Fiat Cronos, que continuará fabricándose en la planta cordobesa y mantiene una posición consolidada en el mercado local.
La suspensión de la actividad se produce en un escenario de dificultades para colocar las pickups en el mercado interno y en el exterior. La menor demanda en Brasil, uno de los principales destinos de exportación de la industria automotriz argentina, también modificó los planes productivos de distintas terminales. El contexto genera interrogantes sobre el ritmo de producción de Stellantis en el país, aunque la parada anunciada para diciembre y enero no implica, por sí misma, una decisión de cierre de la fábrica cordobesa.
Crisis de la industria en Córdoba: los 5 caminos que toman las empresas y cuál es el más elegido
En las últimas semanas, el presidente de Stellantis para América del Sur, Herlander Zola, se refirió a las dificultades productivas de la Argentina y planteó que las decisiones sobre las plantas dependen de las condiciones del mercado, las reglas de juego y la competitividad.
“Tenemos dos plantas en la Argentina. Dependiendo del mercado, de las reglas y de la competitividad de los productos, podemos trasladar la producción de una a otra, mantener las dos, cerrar una y mantener la otra o cerrar ambas. El costo de la mano de obra en la Argentina es el doble que en Brasil. Todo puede pasar”, afirmó en declaraciones al medio brasileño Exame.
El ejecutivo también cuestionó los costos de producción y la competencia de los vehículos importados. “El costo de producir en la Argentina, si consideramos que el parque de proveedores es limitado, no es competitivo”, sostuvo.
La respuesta local
Tras esas declaraciones, Martín Zuppi, presidente de Stellantis Argentina, buscó llevar tranquilidad sobre la continuidad de las operaciones en el país. El ejecutivo aseguró que la compañía mantiene sus planes productivos tanto en Córdoba como en El Palomar, provincia de Buenos Aires. “Nosotros tenemos continuidad productiva tanto en El Palomar como en Córdoba y seguimos trabajando. Esa es la posición real”, afirmó.

Zuppi también explicó que las terminales pueden ajustar sus volúmenes de fabricación de acuerdo con la demanda. “Por cuestiones de mercado podés tener alguna parada productiva, subir o bajar volúmenes, quitando un turno, aumentando la velocidad productiva o bajándola. Le pasa a Stellantis Argentina, Brasil y a cualquier terminal del mundo”, señaló.
La apuesta por Córdoba
En 2024, Stellantis anunció una inversión de US$385 millones para transformar el complejo de Ferreyra en un polo de producción de pickups. El proyecto contempló la fabricación de la Fiat Titano y la RAM Dakota, además de la producción del motor turbodiésel Multijet 2.2, prevista para enero de 2027.
La iniciativa también contemplaba la creación de 1.800 puestos de trabajo y una estrategia orientada a los mercados externos, con el objetivo de exportar el 70% de la producción, principalmente a Brasil. Sin embargo, la contracción de la demanda brasileña alteró las previsiones de las automotrices y sumó presión sobre los niveles de producción y la competitividad de las plantas argentinas.
La paralización temporal de la Fiat Titano y la RAM Dakota se inscribe en ese escenario de ajustes. Mientras la empresa espera retomar la fabricación de ambos modelos el 18 de enero, el Fiat Cronos continuará con su actividad habitual en la planta cordobesa.