Fundación Encuentro difundió un relevamiento que evalúa la evolución de la actividad económica, la construcción, el comercio y el empleo privado en Argentina. El estudio —elaborado sobre la base de datos oficiales del INDEC, el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland (AFCP) y CAME— contrapone los promedios del primer semestre de 2026 frente a igual lapso de 2023.
El informe plantea que, al aislar los sectores primarios e insulares, los indicadores que reflejan la economía cotidiana muestran retrocesos generalizados, incluso frente a una base de comparación que en 2023 estuvo fuertemente impactada por la peor sequía registrada en décadas.
Músculo industrial en caída y retracción manufacturera
La Utilización de la Capacidad Instalada (UCI) que mide el INDEC se ubicó en un promedio del 57,6% en la primera mitad de 2026, lo que implica una baja de 9 puntos porcentuales respecto al 66,6% anotado en igual tramo de 2023. El deterioro abarca a 11 de los 12 bloques analizados: la industria automotriz cayó del 59,6% al 41,7%; la metalmecánica no automotriz se redujo del 55,4% al 38,0%; y el rubro textil pasó del 53,7% al 39,2%. La única excepción con saldo positivo fue la refinación de petróleo (de 84,6% a 87,3%).
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En la misma línea, el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI) promedió 114,1 puntos frente a los 129,7 del primer semestre de 2023, registrando una caída del 12% en el volumen físico fabricado. Trece de catorce segmentos operaron en terreno negativo, encabezados por caídas en productos textiles (-34,0%), maquinaria y equipo (-33,4%) y otros equipos e instrumentos (-30,0%).

La construcción se hunde y el consumo no despega
La construcción anotó el desplome más pronunciado de la actividad económica, con una retracción del 13,4% en el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE). Esta baja se refleja en los despachos de cemento Portland, que cayeron un 24,2% al pasar de un promedio mensual de 1,02 millones de toneladas en 2023 a 780.201 toneladas en 2026. A su vez, la producción de insumos minerales no metálicos cedió un 25,7%.
Por el lado de la demanda interna, el comercio mayorista, minorista y de reparaciones cayó 5,6% según el INDEC, mientras que el índice de ventas minoristas de la CAME —centrado en pymes y comercios de cercanía— registró una contracción del 11,9% en el período analizado.
Caída del empleo privado registrado
Entre diciembre de 2023 y mayo de 2026, el empleo asalariado privado formal registró la pérdida de 274.600 puestos de trabajo (-4,3%), al descender de 6.382.700 a 6.108.100 asalariados según los datos del SIPA.
El mapa laboral muestra que 19 de las 24 jurisdicciones argentinas redujeron sus plantillas de trabajadores registrados. En la Provincia de Buenos Aires se perdieron 100.800 empleos (-4,5%), mientras que en la Provincia de Córdoba la caída alcanzó el 3,3% (-21,8 mil puestos) y en CABA la retracción fue del 3,6% (-55,1 mil puestos). Los únicos distritos que mostraron variaciones positivas fueron Tucumán (+8,3%), Neuquén (+6,8%), La Rioja (+1,2%), San Juan (+0,7%) y Río Negro (+0,5%).

¿Por qué crecen los rubros con números positivos?
El informe detalla que los cuatro sectores que aportaron números verdes entre 2023 y 2026 responden a dinámicas puntuales y no a un proceso de tracción transversal sobre el mercado interno:
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Agro (+73,5%): Representa principalmente una recomposición matemática tras la sequía extrema de 2023, cuando se perdieron 11,4 millones de hectáreas de cultivos y la cosecha de soja cayó 54,3%. Al ajustar la base contra un año normal, el crecimiento real del sector se reduce al 11%.
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Minería y Petróleo (+31,2%): Impulsado casi exclusivamente por el desarrollo de Vaca Muerta e infraestructura de transporte habilitada en 2023-2024, mientras las cuencas tradicionales pierden actividad.
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Intermediación Financiera (+19,7%): Explicado por brechas de tasas y rendimientos financieros antes que por la expansión del crédito productivo a empresas.
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Impuestos netos de subsidios (+6,9%): Derivado del reajuste tarifario y la eliminación de subsidios en servicios públicos, lo que implica mayor carga sobre hogares e industrias.