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PUNTO A PUNTO RADIO (90.7 FM)

Desvalijaron un local de ropa de autor en plena Recta Martinoli: “Fue una limpieza perfecta”

La diseñadora cordobesa Silvina Ledesma denunció que delincuentes vaciaron por completo su negocio durante el fin de semana largo. “Se tomaron el tiempo de sacar los aros uno por uno”, relató.

Robo en el local de Silvina Ledesma
Robo en el local de Silvina Ledesma | Instagram

El robo que sufrió Silvina Ledesma no fue un golpe al voleo ni una vidriera rota en la madrugada. Según su propio testimonio, fue un operativo calculado, meticuloso y ejecutado con una precisión que todavía la desconcierta. La diseñadora, con 35 años de trayectoria y una estructura de 20 personas detrás de su marca, describió el hecho como algo “diabólicamente pensado”.

“Yo hace 35 años que tengo mi empresa y le doy trabajo a muchísima gente porque detrás de mi diseño somos 20 personas”, explicó en Punto a Punto radio (90.7 FM). Para ella, el impacto no es solo económico: “Es una vida para mí... la hago yo, la fabrico yo”.

El local, ubicado sobre la avenida Recta Martinoli, quedó completamente vacío durante el fin de semana largo. “Fue una limpieza perfecta... limpiaron el local”, resumió. No se trató de un saqueo improvisado. “Sacaron todo, dejaron las perchas, ordenaron, sacaron los aros uno por uno... se tomaron hasta ese tiempo”, detalló.

Los delincuentes, además, desactivaron los sistemas de seguridad y se llevaron el DVR donde se almacenaban las grabaciones. “Se robaron el DVR donde está toda la información de las cámaras... para no poder identificarlos”, señaló. La hipótesis es que utilizaron un vehículo de gran porte para trasladar la mercadería. “¿Cómo lo sacan? O sea, hubo... un camión de mudanzas, no lo sé... estoy al lado de la YPF, al frente del banco y nadie vio nada”, cuestionó.

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Para Ledesma, el episodio no es aislado. “En la Martinoli es tierra de nadie”, afirmó. Y agregó una comparación que grafica su sensación de desprotección: “Te juro que estoy hablando y me siento en el viejo oeste porque no lo puedo creer”.

Aunque cuenta con seguro, el golpe emocional es profundo. “Ahora voy a tener rejas... encerrada con mi fuerza y ganas de trabajar, tengo que estar encerrada ahora”, lamentó. Sin embargo, no se detiene en la queja. “Estoy ahora poniéndome la armadura para seguir adelante, pero la verdad que triste, muy triste”.

Lejos de bajar los brazos, la diseñadora asegura que intentará transformar la experiencia en acción colectiva. “Voy a sacarle la parte positiva a ver... no solamente que no me vuelva a pasar, sino que no nos vuelva a pasar... hoy empieza también un camino para mí de ayudar también a todos”.