David de Santiago, emprendedor y autor español, estuvo en Córdoba en el marco de la promoción de su libro Todo llega… cuidado con lo que deseás y se reunió con emprendedores locales para compartir su método: tres filtros concretos para tomar decisiones con claridad y salir del bloqueo.
De Santiago dialogó con Punto a Punto Radio (90.7 FM) y desarrolló el corazón de una propuesta que construyó a partir de su propia experiencia de crisis.
El primer filtro: ¿lo querés vos o lo quieren los demás?
El punto de partida del método es también el más incómodo: preguntarse con honestidad qué es lo que uno realmente quiere, sin la interferencia de expectativas ajenas. "Creo que mucha gente nos hemos pasado muchos años de nuestra vida haciendo algo que no nos corresponde", señaló De Santiago, "y sólo queríamos llamar la atención o cumplir con alguien, y no de verdad ir con nuestra esencia."
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Según el autor, este ejercicio de escucha interna es la base de todo. Sin esa claridad previa, los pasos siguientes no tienen fundamento.
Valores y viabilidad: los otros dos pasos
El segundo filtro es la alineación con los propios valores: una vez identificado el deseo, hay que preguntarse si la persona en la que uno quiere convertirse es coherente con quién uno es. "¿Vivo con ella, me siento a gusto?", planteó el autor.
El tercer filtro es la viabilidad: si lo que querés está alineado con vos y es alcanzable, el único freno sos vos mismo. "Cuando yo tengo a personas y les paso los filtros, la cara les cambia —explicó De Santiago—, porque por primera vez dicen: sé lo que quiero, sé que está alineado conmigo, sé que lo puedo alcanzar."
De jefe de gabinete al sofá: la historia detrás del método
El libro y la metodología no nacieron de la teoría. De Santiago fue jefe de gabinete en Alcalá de Henares, España, con 2.000 empleados a cargo y vínculos con ministros y la Casa Real. Cuando el partido perdió las elecciones, lo perdió todo de un día para el otro.
"Me quedé tres meses tumbado en un sofá, deprimido, sin saber qué hacer", relató. La vuelta no vino de afuera: "Un día me dije que nadie va a venir a salvarme. Me levanté, me hice autónomo, empecé a formarme y llegaron los puestos de trabajo." Esa experiencia es la que hoy transmite en sus mentorías y en el libro.
Pivotar no es fracasar
De Santiago también subrayó que no alcanzar el objetivo planteado no equivale a fracasar. Comparó el proceso con un GPS que recalcula la ruta: muchas veces el desvío lleva a algo más alineado con lo que uno realmente quería. "Si no encontrás, pivotá —dijo—. En la vida hay que saber agradecer, celebrar los pequeños éxitos, y cuando no se alcanza lo que querías, ir a por otra cosa que esté más alineada con vos."
El método parte de una premisa clara: no todo llega de cualquier forma. "No es magia —advirtió De Santiago—. Es acción, constancia y espera." La diferencia está en que el objetivo esté alineado con quien uno realmente es.