La investigación que involucra al bar Wachitas volvió a poner en discusión el avance de problemáticas vinculadas al narcotráfico, la explotación sexual y la trata de personas. En ese contexto, el sacerdote Pablo Viola advirtió que estos fenómenos se han expandido en los últimos años y consideró que la situación requiere una respuesta articulada entre distintos sectores de la sociedad.
En diálogo con Punto a Punto Radio, Viola sostuvo que el caso expone fenómenos que la Iglesia observa desde hace tiempo en los barrios. "Las mafias y el crimen organizado van poniendo de manifiesto distintas aristas que tienen que ver con el narcotráfico y con la prostitución", afirmó.
Además, consideró que la situación requiere una respuesta urgente de toda la sociedad. "Lo que se pone de manifiesto es cómo se ha ido ramificando y constituye para nosotros una alerta que a esta altura ya no es una alerta temprana, sino una alerta media tardía", expresó.
El sacerdote vinculó esta realidad con el deterioro social y económico que observan en distintos sectores. "Creemos que en estos últimos dos años ha habido un crecimiento exponencial de los consumos, del narcotráfico y del deterioro de la situación social y económica", señaló.
En ese sentido, sostuvo que el contexto actual favorece la expansión de distintas problemáticas. "Eso es un caldo de cultivo para un montón de cosas que tienen que ver con el delito, con la venta de drogas, con la falta de motivaciones y de sentido que se canaliza a través de los consumos de distintos tipos", agregó.
Congreso de Adicciones
Las declaraciones se dieron en la previa del Segundo Congreso Arquidiocesano de la Pastoral de Adicciones, que se realizará los días 25 y 26 de junio bajo el lema "Con un oído en el pueblo y otro en el evangelio, la comunidad se organiza para dar respuesta".
Durante las jornadas se presentarán investigaciones y estudios realizados junto a universidades, organismos y especialistas sobre el acompañamiento que brindan los Hogares de Cristo. La propuesta busca consolidar respuestas frente a los consumos problemáticos desde el trabajo territorial que la Iglesia desarrolla en distintos puntos del país.
Viola explicó que la institución impulsa distintos modelos de acompañamiento, desde comunidades terapéuticas hasta dispositivos territoriales. "Buscamos propuestas integrales, donde no solamente se lo saque del consumo, sino que también se le pueda acompañar en un proyecto de vida, generando propuestas laborales", indicó.
Además, destacó que los Hogares de Cristo tienen presencia en todo el territorio nacional y comienzan a extender su labor a contextos de encierro. "Lo que tratamos de hacer es ofrecer un ámbito de familia donde se recibe la vida y se la acompaña", concluyó.