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Hermanos a la obra en Río Tercero: compraron un negocio con 25 años de historia y ahora escalan en la región

Marcos, arquitecto, y Emiliano, contador, tomaron las riendas de una empresa de construcción en seco en 2022 y hoy proveen obras en todo el interior de Córdoba y en la capital.

Marcos y Emiliano Piacentini
Marcos y Emiliano Piacentini | Cedoc

Marcos Piacentini tiene 32 años, es arquitecto y se crió a 50 metros del negocio que hoy dirige. Su hermano Emiliano tiene 28, es contador y cuando entró al local por primera vez no sabía lo que era un montante. Juntos compraron en 2022 una empresa de materiales para construcción en seco con más de 25 años de historia en Río Tercero y ahora se están expandiendo por toda la región.

Emplacar está en Esperanza 1421, en el centro de la ciudad. Desde ahí atienden al público, despachan pedidos y coordinan dos vehículos de reparto que llegan hasta Calamuchita, Villa General Belgrano, Hernando y Córdoba capital. "Aprendimos a convivir como socios, porque éramos hermanos.

Fachada Emplacar en Río Tercero

El primer año y medio nos costó. Ya en el segundo y tercer año lo fuimos resolviendo", señaló Marcos. "No solamente comercializamos el material, sino que además hacemos asesoramiento de obra. Tenemos un equipo para hacer ingeniería, el cálculo estructural de las viviendas", explicó Emiliano.

Una historia de vecinos

El negocio lo fundó Daniel Lo Valvo, arquitecto, que lo desarrolló durante más de dos décadas hasta que decidió retirarse. Quería venderlo a alguien que lo continuara con sus valores. Marcos lo conocía de toda la vida: era amigo del hijo de Daniel y se crió en esa misma cuadra.

Empleados de Emplacar

Después de diez años en Córdoba estudiando y trabajando en construcción en seco, Marcos volvió a Río Tercero justo cuando Lo Valvo empezaba a pensar en soltar el negocio. "Fue mirarnos y decir, bueno, sí, se lo voy a vender a ustedes", recuerda Marcos. La negociación fue, según describe, casi de familia.

Qué venden y qué los diferencia

La empresa comercializa materiales para construcción liviana —drywall— y para construcciones de mayor escala —steel frame—, pero no se limita a la venta. Tienen un equipo técnico que hace asesoramiento de obra y cálculo estructural. "Nos consideramos un puente", define Marcos.

Son cinco personas en total. Marcos aporta el conocimiento técnico como arquitecto. Emiliano maneja la parte contable y la administración. Su madre, Alicia, también colabora en el día a día: "todos los días llega, nos prepara un mate y nos cambia el humor".

Marcos de Emplacar

Arrancaron en 2022, en plena inflación acelerada. "Cambiábamos lista de precios cada diez días", dice Marcos. El primer año fue, en sus palabras, "una piña". Luego vino el cambio de gobierno y con él una reconversión completa del modelo de compras.

Emiliano explica el giro: antes trabajaban con stock desbordado, hoy compran lo justo y necesario. El cambio más profundo fue en proveedores. Tuvieron que abandonar a un proveedor histórico de PVC porque los plazos de entrega se estiraron y los precios quedaron fuera de competencia frente a lo que empezó a ingresar del exterior. "En dos minutos te quedaste fuera de precio, fuera de foco", resume.

El desafío de la construcción en seco

Uno de los temas que más les preocupa es el desconocimiento del sistema. Marcos lo señala con claridad: mucha gente se acerca buscando la opción más barata y eso lleva a malos resultados que después desprestigian al rubro. "La construcción en seco es más técnica, requiere mano de obra capacitada y los materiales adecuados", dice.

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Emiliano agrega que el problema está polarizado: hay clientes que aman el sistema y clientes que lo rechazan, y lo mismo pasa con los instaladores. Los que hacen bien el trabajo dejan al cliente satisfecho. Los que buscan atajos generan reclamos que dañan la imagen del sector.

En ese contexto, la política de la empresa es no cerrar una venta si el cliente no está dispuesto a seguir los pasos que corresponden. "A veces se van sin comprar. Pero si no, después es reclamo y boca en boca negativo", explica Emiliano.

Los planes para lo que viene

Con el escenario económico algo más estable, los hermanos empezaron a proyectar. En el corto plazo, planean incorporar un tercer vehículo de reparto. A mediano plazo, apuntan a construir un galpón para liberar el espacio del local actual y reconvertirlo en un showroom donde mostrar productos y terminaciones.

También tienen en carpeta armar un aula de capacitación para instaladores y arquitectos. "Si no les mostramos las novedades, no nos las van a pedir nunca", razona Marcos.

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Lo que no está en discusión es seguir juntos. "No sabríamos para dónde arrancar de otra forma", dicen. Las finanzas del negocio y las personales van por carriles separados —"el negocio es sagrado", repiten— y esa regla la aprendieron de sus padres, que también llevan décadas en el comercio familiar.

De Río Tercero, con historia prestada y proyecto propio, los Piacentini están haciendo su camino.