La Catedral de Córdoba emitió un comunicado luego de que trascendiera la participación del cura Alejandro Nicola en al menos dos misas dentro del templo, en medio de la causa que lo tiene como principal acusado por abusos sexuales infantiles cometidos en el jardín Niño Dios de Villa Carlos Paz. El documento lleva la firma del párroco Javier Soteras y busca dar explicaciones ante el reclamo de las familias denunciantes y la repercusión que generaron las imágenes del sacerdote en plena celebración litúrgica.
Soteras remarcó en el texto que Nicola "se encuentra sometido a una investigación en sede judicial y en el ámbito canónico" y aclaró que ambos procesos "se encuentran actualmente en curso". El párroco pidió, en ese sentido, "esperar el esclarecimiento de los hechos con el debido respeto al principio de inocencia y a los derechos de todas las personas involucradas".
El comunicado también precisó la situación administrativa del sacerdote dentro de la institución eclesiástica. Según el texto, Nicola "no se encuentra suspendido del ejercicio de su ministerio sacerdotal ni impedido de celebrar la Eucaristía", motivo por el cual su presencia en la misa "no implicó incumplimiento de una disposición canónica vigente".
Pese a esa aclaración, Soteras anticipó un cambio de criterio hacia adelante. "La Iglesia Catedral actuará con la máxima prudencia respecto de futuras celebraciones públicas", sostuvo, en una frase que sugiere que la exposición del sacerdote no se repetiría en los próximos encuentros religiosos.
Hacia el cierre, el párroco expresó respaldo hacia el acusado y hacia las personas afectadas por la causa. "Renuevo mi cercanía al Padre Alejandro y a quienes puedan sentirse afectados por esta situación", escribió, y reafirmó "el compromiso de la Catedral con la búsqueda de la verdad, el respeto de los procesos judiciales y canónicos, el cuidado de las personas y la plena colaboración con las autoridades competentes".

Una causa con nueve denuncias y sin imputación
El comunicado llega después de que el arzobispo Ángel Rossi reconociera públicamente que no existe una prohibición formal que impida a Nicola oficiar misa junto a otro sacerdote mientras la causa penal no tenga condena. Ante La Voz, Rossi admitió además que la presencia del cura en la Catedral generó ruido dentro de la institución y que se le recomendó actuar con prudencia.
El expediente contra Nicola se inició en mayo de 2025, tras la denuncia de la madre de una nena de cuatro años que asistía al jardín de Villa Carlos Paz. Con el correr de los meses, otras familias del mismo establecimiento presentaron denuncias similares hasta acumular nueve casos. Recién a fines de mayo pasado, tras la unificación de las primeras cuatro causas por parte de la Fiscalía de Instrucción N°3, la Arquidiócesis dispuso el alejamiento momentáneo de Nicola del ámbito escolar. A comienzos de junio, luego de la quinta presentación, Rossi resolvió su cese preventivo y su remoción como párroco de Niño Dios.
Las familias denunciantes, que llevan más de un año de espera por una imputación formal, se movilizaron semanas atrás frente a Tribunales de Villa Carlos Paz junto a la Red de Sobrevivientes de Abusos Eclesiásticos de Argentina. El senador Luis Juez se sumó a la causa como querellante en representación de una de las familias. La fiscal Jorgelina Gómez fijó para el viernes 31 de julio la realización de pericias psiquiátricas y psicológicas sobre el sacerdote en Tribunales II de Villa Carlos Paz.