viernes 07 de octubre de 2022
CóRDOBA PERONISMO

Schiaretti, el Frente de Todos y una elección determinante en el mapa PJ

El gobernador define su futuro político; en el corto y largo plazo. Desde Casa Rosada, evitan hablar de Córdoba y no ocultan el descontento por lo que viene. Gobernabilidad e institucionalidad, las claves.

14-11-2021 01:00

Las elecciones legislativas que se llevarán adelante hoy en todo el país serán determinantes para tratar de entender cómo seguirá la relación entre el Gobierno nacional y el gobernador Juan Schiaretti. Equilibrista en buena parte del 2020, más distante en lo que va de este año y exacerbando esa distancia a futuro por un presumible lanzamiento nacional, el mandatario cordobés sabe que los comicios de hoy ayudarán a entender lo que viene. 

Y que no servirán sólo para renovar ambas cámaras en el Congreso. O, en realidad, a partir de ahí, fundamentar que la gobernabilidad a futuro pasará por el peso de cada fuerza en el Parlamento donde, como le gusta decir a Schiaretti, será un equilibrio de debilidades. 

Porque ninguna de las dos grandes fuerzas –Frente de Todos y Juntos por el Cambio- tendrán el manejo asegurado para lograr el quórum en Senado y Diputados. Más bien, todo lo contrario, deberán recostarse en las fuerzas provinciales y aceitar el diálogo con los gobernadores para ejercer el control en ambos recintos, donde el rol de los partidos provinciales y más chicos, puede llegar a ser central para la segunda parte del mandato de Alberto Fernández. 

Y allí, en la pelea por ser el faro de los gobernadores, Schiaretti abrirá ese frente contra el jefe de Gabinete nacional, el tucumano Juan Manzur. Lo que arranca mañana también tiene impacto en el Ejecutivo con el rol que tendrá Manzur, en la previa vencedor –por ahora- en la interna del FdT en la carrera por el vínculo con las provincias, contra el ministro del Interior, Eduardo ‘Wado’ De Pedro. 

Mientras que, puertas afueras del Gobierno nacional, ven a Schiaretti como rival para aglutinar voluntades con los mandatarios provinciales y gestos que vayan más allá de las fotos. Porque, como lo adelantó la semana pasada en PERFIL CORDOBA, el diálogo del titular del Panal con el resto de sus pares provinciales es para ampliar el interbloque federal; y desde allí se explica el contacto con los gobernadores de Neuquén, Río Negro y Misiones. 

La recuperación del Senado. Con el panorama incierto en el tramo a Diputados, donde la duda está en si entrarán dos o tres diputados de Hacemos por Córdoba, lo que tendrá un capítulo especial en los discursos de esta noche en el búnker schiarettista será la recuperación de la banca en el Senado. 

Alejandra Vigo –y el peronismo de Córdoba- se juegan una parada importante, casi una apuesta aparte con Carlos Caserio, uno de los más duros en los cruces desde el FdT a Schiaretti y quien está a las puertas de dejar su escaño en la Cámara alta. 

El regreso de esa banca al peronismo de Córdoba y en formato de bloque unipersonal genera varias muestras de descontento en el seno del FdT para con los candidatos y responsables del armado kirchneristas en Córdoba. 

De todas maneras, el arribo de Vigo al Senado parece no traducirse en una eventual candidatura expectable en 2023, ya que también hay miradas de reojo en el peronismo provincial por lo que fue la campaña, la candidatura y un raid de actos que necesitó de manera contundente la presencia de Schiaretti.

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Cambian los referentes. El armado, la campaña y los resultados en las Paso asoman como el cóctel inevitable para spoilear lo que serán los rostros en el búnker del FdT cordobés esta noche. 

La peronización por sobre las referencias de kirchnerismo duro no alcanzaron para revertir los magros antecedentes electorales y los saldos, en lo gestual, pueden ser aún más negativos. 

El faltazo de Caserio y el candidato a diputado Martín Gill en el acto de cierre de campaña del jueves evidenciaron aún más la grieta interna que vivieron todo este tiempo los candidatos K. Acusaciones por lo bajo, reportes a Casa Rosada de lo que ocurría en Córdoba y un desfile de intendentes de localidades pequeñas que, hasta ahora, tuvo más impacto por la viralización de un video que por lo que puedan demostrar las urnas. 

La pelea de la que nadie quiere hablar. La de la carrera por la sucesión de Schiaretti en 2023. En el último tiempo salieron varios a pelearle, por dentro y por fuera de la órbita del PJ cordobés, el rol de heredero a Llaryora y el intendente acusó el impacto. 

El entorno de Natalia De la Sota no oculta aspiración provincial hacia adelante; Gill, reconoce respaldo desde Nación a la gestión de Llaryora en la Ciudad, pero al mismo tiempo recalca que “son varios los que tienen chances de aglutinar a todo el PJ”; y por lo bajo también otros empiezan a trabajar. 

La jugada de Llaryora en los últimos días fue doble: gestión y campaña. La primera la defendió en el territorio y los medios; la segunda, la dejó correr por lo bajo, pero controlando. Siempre. Como lo hizo mostrando su descontento por unos cánticos en la semana; y antes de una imagen que se hizo viral con el rostro de las candidatas y el hashtag #PorMartín. 
 

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