Vecinos de Barrio General Paz y Barrio Cofico denuncian una seguidilla de robos en edificios con una modalidad que se repite: delincuentes que trepan rejas, clonan accesos magnéticos y estudian los movimientos de los departamentos antes de entrar. Los ataques ocurrieron a plena luz del día y reactivaron el reclamo por mayor presencia policial en la zona.
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El último episodio ocurrió el miércoles cerca de las 14.30, cuando un delincuente ingresó a un edificio, esperó que no hubiera movimiento y escaló por las rejas de un comercio hasta un departamento del primer piso.
“Subió usando las rejas como escalera. Entró al departamento de la vecina, la amenazó con un cuchillo y le pidió plata y teléfonos”, contó Fabricio Montoya, comerciante de la cuadra, en diálogo con Perfil Córdoba.

Según relató, el ladrón permaneció dentro del edificio durante varios minutos y luego escapó “como si nada” por el mismo lugar por donde había entrado. “De dos a cuatro de la tarde acá no pasa nadie. No hay policía ni movimiento”, aseguró.
“Estuvo mirando antes de entrar, esperando el momento. Después se trepó y amenazó a la mujer dentro del departamento”, relató Lucila, otra vecina del edificio.
Pero el temor en la zona no se limita a este hecho. Los vecinos aseguran que desde hace más de un año se repite una modalidad similar en distintos edificios de General Paz y Cofico: delincuentes que logran acceder mediante PIN o llaves electrónicas clonadas y que actúan incluso cuando hay personas dentro de los departamentos.
Candela, fotógrafa y víctima de un robo ocurrido el año pasado en el mismo edificio, aseguró que los delincuentes ingresaron con un acceso magnético asociado a un departamento vacío. “Me reventaron la puerta y me llevaron todos mis equipos de trabajo”, recordó.
La joven explicó que, días antes del robo, los mismos sospechosos habían ingresado al edificio y sustraído una bicicleta. “Te estudian. Saben cuándo entrás, cuándo salís y no necesitan forzar la puerta para entrar”, afirmó.
Los vecinos incluso aseguran reconocer a los sospechosos por cámaras de seguridad y por imágenes compartidas entre consorcios del sector. “Pasó más de un año y siguen robando igual”, sostuvo Candela.

“No podía dormir. Cada ruido me hacía pensar que habían vuelto a entrar”, contó. Y agregó: “Vivís preso en tu casa. Pensás que estás seguro porque es un edificio y no, entran igual”.
El reclamo apunta ahora a reforzar controles y presencia policial en horarios donde, según denuncian, las cuadras quedan prácticamente vacías. “Vos decís -bueno, estoy en un edificio, en un barrio residencial, estoy en un último piso, estoy segura-, pero no. Son exactamente las mismas personas. Eso son los mismos que entronan ahora. Los reconocí, usan zapatillas muy grandes, barbijo, bien vestidos, se hacen psar por pintores o entran”, resumió una de las vecinas afectadas.