La problemática del suicidio no se distribuye de la misma manera en toda la ciudad de Córdoba ni afecta por igual a todas las edades y géneros. El nuevo informe epidemiológico municipal mostró que los varones concentran el 77,46% de las muertes registradas entre 2019 y 2025, mientras que el grupo de 25 a 34 años reúne la mayor cantidad de casos acumulados, con 202 fallecimientos.
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El relevamiento contabilizó 732 muertes por suicidio en siete años y registró 155 durante 2025, con una tasa de 10,3 cada 100.000 habitantes. En comparación con 2019, cuando la tasa era de 6,7 cada 100.000 habitantes, el incremento acumulado fue del 54,8%. El informe fue presentado por segundo año consecutivo por el intendente Daniel Passerini y elaborado por la Dirección de Epidemiología y el Observatorio Municipal de Salud Mental y Adicciones.
En diálogo con Perfil Córdoba, el subsecretario de Salud Mental, Lucas Torrice, explicó que uno de los principales aportes del estudio es que permite conocer cómo se comporta la problemática dentro de la propia ciudad y definir dónde concentrar las políticas públicas.
La diferencia por género y edades
Los datos muestran una marcada diferencia entre varones y mujeres. Del total de fallecimientos registrados durante el período analizado, más de tres de cada cuatro correspondieron a varones. Para Torrice, esta diferencia debe ser analizada desde una perspectiva de género y no solamente desde las estadísticas. “Nosotros lo que creemos es que estos informes nos tienen que llevar a tomar muy en serio la mirada de género y la mirada generacional”, señaló.
La situación también presenta diferencias respecto de los intentos de suicidio. Torrice explicó que en estos casos predominan las mujeres jóvenes y que las características de estos episodios son diferentes a las de los suicidios consumados.“El perfil epidemiológico que se va consolidando tiene que ver con jóvenes adultos, de 25 a 40 años, que es la edad más productiva de la vida”, equivalentes al 27,6% del total registrado entre 2019 y 2025.
Pero el dato que más creció dentro de la serie corresponde a otro segmento etario. Entre las personas de 45 a 64 años, los fallecimientos pasaron de 15 en 2019 a 35 en 2025, lo que representa un incremento del 133%.
El informe también pone el foco en los adolescentes y preadolescentes. Entre los 10 y los 19 años se registraron 55 muertes durante los siete años analizados, alrededor del 7,5% del total. La incorporación de una mirada generacional, según Torrice, permite identificar las particularidades de cada grupo y orientar las respuestas de prevención.
El factor territorial
Uno de los puntos centrales que destacó Torrice es que los casos tampoco se distribuyen de manera uniforme entre los barrios de Córdoba. “El suicidio en la ciudad de Córdoba se distribuye con bastante desigualdad”, sostuvo.
En ese sentido, señaló que los “en territorios donde hay una comunidad organizada, donde hay una respuesta organizada de los referentes sociales, donde hay un cura, donde hay movimientos sociales, donde hay una presencia del Estado, donde hay una respuesta al consumo problemático, a la salud mental, las tasas son mucho más bajas”. Según describió, en algunos de esos territorios se observan tasas de suicidio menores pese a que presentan importantes necesidades básicas.
“Hay algo que sí está funcionando, que tiene que ver con este abordaje que nosotros reivindicamos, que es el abordaje integral y comunitario”, afirmó. Para Torrice, esa experiencia demuestra que la prevención no puede quedar limitada al consultorio ni depender exclusivamente de la llegada de una persona a un servicio de salud.
“La salud mental tiene que habitar muchos espacios además del lugar de tratamiento específico”, sostuvo Torrice. En esa línea, planteó que los talleres, cursos, actividades grupales, organizaciones barriales y espacios comunitarios también pueden convertirse en puntos de acceso y acompañamiento.
Una demanda que crece
Torrice señaló que "la demanda siempre ha ido creciendo” a medida que los centros municipales se fueron instalando en distintos territorios. Según explicó, algunos dispositivos incluso reciben personas que atraviesan la ciudad para ser atendidas allí porque encuentran una forma de acompañamiento con la que se sienten cómodas.
Los equipos buscan responder mediante atención psicológica, trabajo social, psiquiatría, talleres, cursos y abordajes familiares, además de estrategias grupales que permitan ampliar la capacidad de respuesta.
Para el funcionario, esta situación obliga a revisar las formas tradicionales de atención. “Los abordajes individuales tienen un límite”, sostuvo, y planteó que frente a un problema que considera colectivo las respuestas también deben incorporar herramientas grupales y comunitarias.
Torrice pidió además evitar que el crecimiento de los casos sea abordado desde una mirada exclusivamente amarillista. “No hay que tenerle miedo a la demanda ni a hablar de estos temas”, sostuvo, y remarcó que el objetivo de producir y publicar información es poder transformar esos datos en políticas de prevención y cuidado.
La Municipalidad de Córdoba dispone de la línea gratuita 0800-888-5555, opción 1, que funciona las 24 horas, los 365 días del año y tiene carácter confidencial. También cuenta con centros de acompañamiento gratuitos y articula con organizaciones comunitarias a través de los Puntos de Encuentro Comunitario.