El verano 2026 cerró con números superiores a los del año pasado y confirmó un cambio en los hábitos de viaje: más personas se movilizaron por el país, pero con estadías más cortas y decisiones tomadas sobre la hora.
De acuerdo con el relevamiento de la CAME, viajaron 30,7 millones de turistas durante toda la temporada, lo que representó un crecimiento interanual del 9,5%. El impacto económico total se ubicó cerca de $11 billones, con un incremento real del 4,5% respecto a 2025.

El gasto diario por turista fue de $97.101, un 28,2% nominal más que el verano anterior, aunque en términos reales —descontando inflación— cayó 3,3%. El dato revela un consumidor más selectivo: no resigna la experiencia, pero ajusta el tiempo de permanencia.
Viajes más cortos, consumo más enfocado
La estadía media se ubicó en 3,65 noches, levemente por debajo de las 3,7 de 2025 y bastante lejos de las 4,15 de 2023 y las 4,65 de 2022. En términos simples: el turista no dejó de viajar, pero achicó la escapada.
Números oficiales: Córdoba recibió 32% más turistas y superó los 420 mil visitantes en el finde XXL
El comportamiento fue heterogéneo. Los destinos que combinaron naturaleza, festivales, deporte y agenda cultural lograron altos niveles de ocupación. En cambio, otras plazas mostraron mayor sensibilidad al clima y al calendario.

La temporada se organizó más por “picos” que por planificación anticipada: fines de semana largos, carnavales, fiestas populares y competencias deportivas activaron reservas y empujaron ocupaciones que, en algunos casos, rozaron el lleno total.
El consumo se concentró en productos de valor agregado —excursiones, gastronomía, espectáculos— mientras se moderaron gastos accesorios. Donde la propuesta estuvo bien diferenciada, el impacto fue contundente.
Córdoba, entre los destinos líderes
En ese escenario, Córdoba fue una de las grandes protagonistas del verano. La provincia superó los 5 millones de turistas entre enero y febrero, con un crecimiento estimado de entre 9% y 10% interanual y un impacto económico cercano —o superior— a $1 billón.
Solo en enero se registraron alrededor de 3,5 millones de visitantes, con una ocupación promedio provincial del 70,3%.

Entre los destinos más destacados se ubicó Villa Carlos Paz, que alcanzó niveles del 80% durante la semana y entre 90% y 95% los fines de semana. También sobresalieron Villa General Belgrano, Santa Rosa de Calamuchita y Miramar de Ansenuza, con ocupaciones superiores al 90% en distintos tramos de la temporada. Durante Carnaval, varios puntos registraron niveles cercanos a la ocupación plena.
La combinación de sierras, lagos, balnearios, turismo rural y una intensa agenda de festivales permitió distribuir la demanda en todo el territorio, con fuerte predominio del turismo interno y decisiones de viaje espontáneas.
El balance dejó a Córdoba como uno de los destinos más concurridos del país y, en varios indicadores, con niveles récord. Un dato que confirma que, aun con billeteras más cautelosas, las ganas de viajar siguen firmes —aunque sea por menos días y con la calculadora en la mano.